
El cráter Viti: El lago azul de Krafla en el norte de Islandia
El cráter Viti es un lago de tonos azul verdoso situado en la zona de Krafla, en el norte de Islandia, a un corto trayecto en coche del lago Mývatn. Es una parada fácil, rápida y muy agradecida, ideal para incluirla sin complicaciones en una ruta por el Diamond Circle. Aun así, elegir bien el momento del día, el clima y saber qué ver cerca puede marcar bastante la diferencia.
¿Qué es el cráter Viti?
El cráter Viti (o Víti, que en islandés significa “infierno”) es un cráter volcánico de explosión dentro del sistema volcánico de Krafla. Tiene unos 300 metros de diámetro y en su interior hay un lago geotérmico de color azul verdoso alimentado por aguas cargadas de minerales que suben desde el subsuelo.
Se formó el 17 de mayo de 1724, al inicio de los llamados Fuegos de Mývatn, una serie de erupciones que durante años transformaron por completo esta zona del país. Básicamente, el magma basáltico ascendió, entró en contacto con un sistema de aguas subterráneas y provocó una enorme explosión de vapor que “reventó” el terreno desde unos 60 metros de profundidad. A nivel geológico, Viti es lo que se conoce como un maar, es decir, un cráter creado por la interacción explosiva entre agua y magma, no por acumulación de lava como los volcanes típicos. Por eso tiene esa forma de cuenco abrupto en lugar de un cono volcánico.
El color del lago cambia bastante según la luz y el tiempo: puede ir desde un turquesa muy vivo hasta un verde más lechoso. Esto se debe a las partículas de sílice y otros minerales en suspensión, que reflejan la luz de forma distinta a un lago normal. Todo esto ocurre dentro de la caldera de Krafla, en plena zona de rift islandesa, donde las placas tectónicas de América del Norte y Eurasia se están separando lentamente. Esa actividad es la que mantiene todo este entorno geotérmicamente activo.
La mayoría de la gente pasa aquí entre 30 minutos y una hora. Es una parada perfecta tanto si viajas en familia como si te interesa la geología o estás recorriendo el Diamond Circle.
Importante: en Islandia hay dos cráteres llamados Víti. Este es el de Krafla, cerca del lago Mývatn. El otro está en Askja, en las tierras altas, y es una excursión completamente distinta, mucho más larga y exigente, con carreteras F.

Dónde está el cráter Viti y por qué merece la pena
Tener claro dónde está Viti ayuda bastante a organizar el día, porque en los alrededores hay mucho que ver.
Ubicación
El cráter está en el noreste de Islandia, dentro de la caldera de Krafla, a unos 25 km del lago Mývatn y del pueblo de Reykjahlíð. Forma parte de la zona volcánica de Mývatn, una de las más activas del país a nivel geotérmico. Se llega fácilmente desde la Ring Road (Ruta 1) tomando la carretera 863.
Por qué parar aquí
Lo mejor de Viti es que combina acceso facilísimo con un paisaje muy impactante. Algunas razones claras para incluirlo:
- El color del lago: ese turquesa es bastante único, incluso en Islandia. No es habitual ver cráteres accesibles con un lago así.
- El contexto geológico: estás en el punto donde comenzó una gran erupción en 1724 y dentro de un sistema volcánico que ha seguido activo hasta tiempos relativamente recientes (las erupciones de Krafla entre 1975 y 1984).
- Lo fácil que es llegar: carretera asfaltada hasta arriba y sin necesidad de 4x4. Desde Mývatn son menos de 20 minutos.
- Todo lo que hay alrededor: está rodeado de otros paisajes volcánicos y zonas geotérmicas, así que es muy fácil combinar varias visitas en la misma zona.

Cómo llegar al cráter Viti
Llegar a Viti es bastante sencillo para lo que es Islandia, aunque la época del año influye mucho.
Cómo llegar en coche
Desde la Ring Road, a la altura de Mývatn, tienes que coger la carretera 863 en dirección Krafla. Está asfaltada y bien señalizada. De camino pasarás por la central geotérmica de Krafla. El aparcamiento está justo al lado del cráter y los miradores quedan a un paseo muy corto y sin dificultad.
- Desde Mývatn / Reykjahlíð: unos 25 km (15–20 minutos)
- Desde Akureyri: unos 98 km (1 h 15 min aprox.)
- Desde Húsavík: unos 70 km
¿Se puede ir sin coche?
No realmente. No hay transporte público hasta aquí. Las opciones son:
- Alquilar coche: lo más práctico. En verano puedes subir perfectamente con un coche normal.
- Excursión organizada: hay tours desde Akureyri o Húsavík que incluyen Krafla dentro del Diamond Circle. Buena opción si no quieres conducir.
Estado de la carretera y consejos
En verano (de finales de mayo a principios de septiembre) no tiene complicación. Fuera de esos meses, la cosa cambia: nieve, hielo o mala visibilidad pueden hacer que la carretera se cierre o se complique bastante. En invierno es habitual necesitar un 4x4 o directamente ir con excursión.
Antes de ir, revisa siempre:
- road.is (estado de carreteras)
- vedur.is (tiempo)
- safetravel.is (avisos y alertas)
Y recuerda: conducir fuera de las carreteras está prohibido en Islandia.
Mejor momento para visitar el cráter Viti
El momento en que vayas influye mucho más de lo que parece, tanto en lo cómodo que resulta como en lo bonito que se ve.
Mejor época
Entre finales de mayo y principios de septiembre es cuando todo resulta más fácil: carreteras abiertas, senderos despejados y el lago suele lucir sus mejores colores. Julio y agosto son los meses más concurridos, pero también los más estables. Mayo y septiembre son más tranquilos y siguen siendo buenas opciones.
Mejor momento del día
La mejor luz suele ser a primera hora o al final de la tarde. El sol más bajo hace que el turquesa del lago destaque mucho más que al mediodía. Además, en verano tienes muchas horas de luz para elegir.
Si quieres evitar gente, lo mejor es ir temprano o esperar a que pasen los grupos organizados por la tarde.
El tiempo en Krafla
Es una zona bastante expuesta, así que el tiempo cambia rápido. El viento es habitual. La niebla puede aparecer de repente y fastidiar las vistas. Y aunque abajo haga buen día, arriba en el cráter suele hacer más frío.
Fuera del verano, el hielo y la nieve pueden complicar el paseo por el borde del cráter, así que mejor consultar la previsión antes de subir.

Qué hacer en el cráter Viti
Viti no es un sitio para tirarte horas y horas, pero como parada corta funciona de lujo. Esto es lo que realmente vas a hacer allí:
Asomarte al mirador principal
Aparcas prácticamente al lado del cráter y en un par de minutos andando (literalmente) ya estás en el mirador. Es llegar y tener la foto: paredes rojizas cayendo hacia el lago de color azul verdoso, con campos de lava y zonas humeantes alrededor. Impacta bastante para lo rápido que se llega.
Dar la vuelta al cráter
Si te apetece estirar un poco las piernas y el terreno está bien, puedes rodear el cráter entero. Se tarda entre 20 y 40 minutos, dependiendo del ritmo.
Desde arriba vas cambiando de perspectiva y tienes mejores vistas de toda la zona volcánica de Krafla. Eso sí, no es un paseo perfecto: hay tramos con grava suelta, terreno irregular y bastante viento, así que mejor ir con calzado decente.
Sacar fotos
Es uno de esos sitios donde es difícil hacer una foto fea. El contraste entre el agua y las paredes oscuras funciona muy bien.
El color del lago destaca mucho más con sol. Si llevas cámara, un polarizador ayuda bastante a quitar reflejos y sacar mejor el turquesa.
Tomártelo como parada rápida
Lo ideal es no complicarse: Viti es una parada corta pero muy resultona. En 20–30 minutos ya lo has disfrutado.
Si luego te vas a Leirhnjúkur, tienes un plan redondo de medio día sin apenas esfuerzo.

Qué te vas a encontrar allí
Ir sabiendo cómo es el sitio te evita sorpresas y te ayuda a organizar mejor la visita.
Aparcamiento y acceso
Hay parking justo al lado del cráter y el acceso es facilísimo. La carretera está asfaltada hasta arriba.
El aparcamiento es de pago (unos 6 $) y se gestiona con la app EasyPark.
Eso sí, no hay baños ni ningún tipo de servicio allí mismo. Si lo necesitas, mejor parar antes en la central de Krafla o en Reykjahlíð.
Cómo son los caminos
El camino hasta el mirador principal no tiene ninguna dificultad, lo puede hacer prácticamente cualquiera.
Otra cosa es el borde del cráter: ahí el terreno ya es volcánico, irregular, con grava suelta y bastante expuesto al viento.
En primavera y otoño puede haber barro o nieve, y en invierno el hielo complica bastante las cosas. Si no lo ves claro, mejor no jugársela.
Cuánto tiempo necesitas
- Parada rápida (solo mirador): 15–30 minutos
- Con paseo por el borde: 40–60 minutos
- Sumándolo a Leirhnjúkur y alrededores: 2–4 horas
Consejos de seguridad básicos
Krafla es una zona geotérmica activa. Parte de lo espectacular del paisaje es también lo que puede hacerlo peligroso si no tienes cuidado.
No te salgas de los caminos
Las paredes del cráter son empinadas y pueden ser inestables. Además, en zonas geotérmicas el suelo puede ser fino y tener agua muy caliente justo debajo.
Lo mejor es ir siempre por los senderos marcados y no acercarte demasiado a los bordes, sobre todo donde haya grava suelta.
Ojo con el tiempo
El viento aquí pega fuerte y puede cambiar de repente. La niebla también aparece sin avisar.
Aunque el suelo parezca seco, puede resbalar bastante. Si ves que el tiempo se pone feo, mejor acortar la visita.
Nada de bañarse
En Viti no está permitido bañarse. El agua no es segura por su temperatura y composición.
A veces la gente lo confunde con el Víti de Askja, donde sí se ha hecho en el pasado. Este no es el caso. Aquí es solo para mirar.
Qué ver cerca del cráter Viti
Una de las mejores cosas de Viti es que está en una zona con muchísimo que ver, todo bastante cerca.
Imprescindibles en Krafla
Todo esto lo tienes a pocos minutos:
- Leirhnjúkur: la combinación perfecta con Viti. Aquí sí que te metes de lleno en el paisaje volcánico: caminar sobre lava reciente, ver vapor saliendo del suelo, colores intensos… Puedes hacer rutas de 1 a 4 km según te apetezca. Es de los sitios donde más se siente que Islandia está “viva”.
- Central de Krafla: muy cerca del cráter. No es una visita espectacular en sí, pero ayuda a entender cómo aprovechan toda esta energía geotérmica para generar electricidad.
Otros sitios cerca de Mývatn
Un poco más lejos, pero todos encajan perfectamente el mismo día:
- Hverir (Námafjall): barro hirviendo, vapor saliendo del suelo y mucho olor a azufre. Muy llamativo y a solo 10–15 minutos.
- Lago Mývatn: la base de todo. Aquí tienes pseudo-cráteres, Dimmuborgir, la cueva de Grjótagjá o el cráter Hverfjall.
- Earth Lagoon Mývatn (Baños de Mývatn): una laguna geotérmica tipo Blue Lagoon pero más tranquila. Perfecta para terminar el día.
Cómo organizar el día
Un plan muy fácil y completo sería: Hverir → Viti → Leirhnjúkur.
Si añades Dimmuborgir y Grjótagjá, ya tienes el día completo. Y acabar en los baños es un planazo.
Viti dentro del Diamond Circle
El Diamond Circle es una ruta circular de unos 250 km por el norte de Islandia. Suele hacerse desde Akureyri o Húsavík.
¿Es una parada oficial?
No es una de las cinco principales (Goðafoss, lago Mývatn, Dettifoss, Ásbyrgi y Húsavík), pero en la práctica casi siempre se incluye dentro de la zona de Mývatn/Krafla.
Por qué encaja tan bien
La ruta mezcla cascadas, cañones, ballenas y paisajes volcánicos. Viti es justo la parte más volcánica de todo el recorrido.
Pasar de ver una cascada como Dettifoss a estar en un cráter activo con un lago dentro le da mucha variedad al viaje.
Además, como es una parada rápida, no te rompe el plan del día.
Cómo incluirlo en la ruta
- Si haces el Diamond Circle en un día: inclúyelo junto con Hverir dentro de la zona de Mývatn.
- Si lo haces en varios días: dedica medio día a Krafla y usa Viti como uno de los puntos clave antes de seguir.
Consejos prácticos para visitar el cráter Viti
Hay varios detalles sencillos que pueden marcar la diferencia y hacer que la visita sea mucho más cómoda:
- Ropa: mejor vestirse por capas y llevar algo cortavientos. Aunque abajo en Mývatn haga buen día, arriba en el cráter suele soplar bastante aire.
- Calzado: si te animas a rodear el cráter, lleva zapatillas o botas cómodas y cerradas. Para el mirador, con calzado normal te vale.
- Agua y algo de comer: allí no hay ningún servicio, así que lleva lo que necesites.
- Gasolina: llena el depósito en Reykjahlíð o Akureyri antes de subir. En Krafla no hay nada.
- Fotos: la mejor luz suele ser a primera hora o al atardecer. Un gran angular viene genial para el paisaje, y un polarizador ayuda a sacar mejor el color del lago.
- Consulta antes de ir: road.is, vedur.is y safetravel.is. El tiempo arriba puede cambiar mucho respecto al lago.
- App de emergencias: la app 112 Iceland es muy útil si te mueves por zonas remotas.
Un buen plan para rematar el día: acabar en los baños de Mývatn. Por la mañana volcanes y por la tarde agua caliente — difícil mejorar eso.
Viti frente a otros lugares volcánicos cercanos
Si no tienes mucho tiempo en la zona de Mývatn, viene bien tener claro qué aporta cada sitio.
Viti vs Leirhnjúkur
No es una elección de “uno u otro”, porque se complementan muy bien. Viti es rápido y muy visual: llegas, miras y te impresiona.Leirhnjúkur es más de vivirlo: caminar sobre lava reciente, ver vapor saliendo del suelo y notar que el terreno sigue activo.
Si vas justo de tiempo, Viti es más inmediato. Pero si puedes, haz ambos.
Viti vs Hverir (Námafjall)
Hverir es completamente distinto: barro hirviendo, fumarolas y ese paisaje casi lunar, sin lago.
Como están a 10–15 minutos, lo normal es visitar los dos sin tener que elegir.
Viti vs Hverfjall
Hverfjall es mucho más grande (unos 1.000 metros de diámetro) y la experiencia consiste en subir caminando y recorrer el borde del cráter. No hay lago y requiere más esfuerzo.
Si buscas una caminata más completa, Hverfjall es mejor. Si prefieres algo rápido pero muy llamativo, Viti es la mejor opción. Lo habitual es hacer ambos, porque están cerca.

Conclusión
El cráter Viti es de esas paradas que no te quitan mucho tiempo pero suman muchísimo al viaje. Un lago geotérmico con un color increíble dentro de un cráter formado hace unos 300 años… y todo ello en una zona volcánica que sigue activa hoy.
Encaja perfectamente en un día por Mývatn o dentro del Diamond Circle, combina genial con Leirhnjúkur y Hverir, y en menos de una hora ya tienes una visita muy completa.
Si miras el tiempo antes de subir, te abrigas bien y respetas los senderos, es una de las mejores paradas cortas del norte de Islandia.











