
Cascada de Selfoss: una joya eclipsada por Dettifoss
Selfoss es una de esas cascadas que se te pueden pasar por alto si recorres el Círculo de Diamante con prisas. Está muy cerca de Dettifoss; no es especialmente alta y desde lejos no llama demasiado la atención. De hecho, hay que caminar un poco para llegar hasta ella.
Pero cuando estás allí, todo cambia. El ritmo se ralentiza, el agua se abre en abanico en lugar de caer verticalmente y el entorno se siente mucho más amplio y tranquilo. Suele haber menos ruido y bastante menos gente que en otras paradas cercanas, lo que invita a quedarse un rato simplemente mirando y disfrutando.
Aquí tienes todo lo que conviene saber sobre la cascada de Selfoss antes de decidir si merece la pena incluirla en tu ruta.
Qué es la cascada Selfoss y por qué merece la visita
Selfoss es una cascada formada por el río Jökulsá á Fjöllum al pasar sobre un borde curvado de basalto. La caída ronda los 11 metros, pero lo realmente llamativo es su anchura: el agua se reparte a lo largo de unos 100 metros. Por eso no da la sensación de ser una sola cascada, sino una sucesión de pequeños saltos alineados.
El río nace en el glaciar Vatnajökull, el mayor de Europa, y eso se nota en el color del agua, que suele verse grisáceo o lechoso, sobre todo en verano, cuando el deshielo es mayor. El caudal varía bastante según la época del año: en verano baja con mucha fuerza, mientras que en invierno disminuye y algunas partes llegan a congelarse.
Qué hace diferente a Selfoss
Lo que distingue a Selfoss es, sobre todo, su forma. La curva que dibuja el agua cambia según desde dónde la mires, y el contraste con la roca oscura la hace destacar aún más. En días soleados, si la luz y el viento acompañan, no es raro ver algún arcoíris flotando sobre la bruma.
Aquí no hay grandes infraestructuras ni nada que rompa el paisaje: ni cafeterías, ni tiendas, ni plataformas exageradas. Solo senderos y miradores sencillos. Selfoss está dentro del Parque Nacional Vatnajökull, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, así que el entorno está bien protegido. Si vas a primera hora o a última hora del día, es fácil que lo sientas bastante más tranquilo que en otras cascadas famosas.

Qué te vas a encontrar en la cascada Selfoss
Para ver Selfoss hay que caminar desde el aparcamiento hasta los miradores. Desde el lado oeste, el recorrido es de aproximadamente un kilómetro. El sendero pasa primero por Dettifoss y luego continúa hasta Selfoss. No es complicado, pero sí algo irregular, con tramos de grava suelta, piedras y barro según la época.
La experiencia sobre el terreno
Normalmente escuchas el rugido del agua antes de verla bien. A medida que te acercas, la forma de la cascada se va definiendo. El agua no cae en vertical, sino que se desliza y se reparte sobre la roca, mientras las paredes del cañón lo enmarcan todo.
Hay algo de bruma cerca del borde, aunque mucho menos que en Dettifoss. Si hace viento, el spray puede llegar hasta donde estés. El terreno es mayoritariamente rocoso, con pequeñas zonas de musgo y vegetación baja.
Cuánto tiempo dedicar
Si solo vas a caminar hasta la cascada, dar una vuelta y hacer fotos, con 30 minutos o una hora es suficiente. Si quieres recorrer ambos lados del río o combinar la visita con Dettifoss y otros paseos cercanos, lo ideal es reservar entre 2 y 4 horas.
No hay barandillas junto a los bordes. La caída al cañón es directa y las rocas pueden estar resbaladizas, así que conviene extremar la precaución.

Dónde está la cascada de Selfoss y cómo llegar
Selfoss se encuentra en el noreste de Islandia, dentro del Parque Nacional Vatnajökull, en la zona del cañón de Jökulsárgljúfur. Sus coordenadas aproximadas son 65°47'54"N, 16°22'57"W. Está a unos 133 kilómetros al este de Akureyri y a unos 45 kilómetros del lago Mývatn.
La cascada está río arriba de Dettifoss, en el mismo río. No hay puente para cruzar, así que hay que elegir si se visita desde el lado oeste o desde el este. No es posible cambiar de orilla sin volver a rodear por la Ruta 1.
Desde Reikiavik hay unos 470 kilómetros, lo que supone unas 6 horas de conducción sin contar paradas largas. Lo habitual es dividir el trayecto en uno o varios días.
Carretera 862 (acceso por el lado oeste)
La Ruta 862, conocida como Dettifossvegur, es una carretera asfaltada que sale directamente de la Ring Road (Ruta 1). Suele estar abierta casi todo el año, si el tiempo lo permite, y es la forma más cómoda de llegar. Desde la Ruta 1 hay que girar hacia el norte y conducir unos 24 kilómetros hasta el aparcamiento principal. Cualquier coche de alquiler normal puede circular sin problema.
Desde el aparcamiento se tarda entre 10 y 15 minutos caminando hasta Dettifoss. Desde allí, otros 10–15 minutos hacia el norte, por el sendero señalizado, te llevan hasta Selfoss. El camino es rocoso pero bastante llano. En el aparcamiento hay baños.
Carretera 864 (acceso por el lado este)
La Ruta 864, también llamada Hólsfjallavegur, discurre por el lado este del río. Es una pista de grava que suele abrirse entre finales de mayo y principios de octubre, dependiendo de las condiciones. Tiene baches y tramos de grava suelta, así que la conducción es lenta. En buen estado, la mayoría de los coches 4x2 pueden pasar, aunque un 4x4 resulta más cómodo.
El aparcamiento del lado este es pequeño y se llena rápido. Desde allí hay que caminar aproximadamente un kilómetro sobre terreno rocoso e irregular para llegar a Selfoss. El sendero no está muy marcado y hay que ir con cuidado al avanzar entre las piedras. Algunos hitos de piedra ayudan a orientarse.
Desde este lado se obtiene una vista más amplia y se aprecia claramente la forma completa de herradura de la cascada, por lo que es el preferido de muchos fotógrafos, a pesar de que el acceso es más exigente.
¿Qué lado elegir?
Si buscas comodidad y facilidad, el lado oeste es la mejor opción. Si te interesa ver la cascada en toda su amplitud y no te importa caminar por terreno más irregular, el lado este merece mucho la pena. Si vas justo de tiempo, la mayoría de viajeros optan por el oeste.
Antes de salir, conviene consultar el estado de las carreteras en road.is. Incluso en verano pueden cerrarse de un día para otro. La cobertura móvil es limitada, así que descarga mapas offline antes de salir de Akureyri o de la zona del lago Mývatn.
Selfoss frente a otras cascadas de Islandia
Selfoss no compite con las cascadas más grandes o espectaculares del país. No es la más alta ni la más potente. Su encanto está en la forma y en cómo encaja en el paisaje.
Selfoss vs Dettifoss
La comparación inevitable es con Dettifoss, situada justo río abajo. Dettifoss tiene una caída de 44 metros y mueve de media unos 193 metros cúbicos de agua por segundo. Es ruidosa, salvaje y sobrecogedora; cerca del borde se nota incluso cómo vibra el suelo.
Selfoss, en cambio, es mucho más baja, con unos 11 metros de caída, pero el agua se extiende a lo largo de unos 100 metros. El caudal suele moverse entre 100 y 200 metros cúbicos por segundo, según la época. Dettifoss impresiona por su fuerza; Selfoss, por la forma en que el agua se desliza y se reparte sobre la roca.
Comparación con otras cascadas famosas
| Cascada | Altura | Anchura | Carácter | Afluencia | Dificultad de acceso |
| Selfoss | 11m | ~100m | Ancha, curva, con varios brazos | Media | Media (1 km a pie) |
| Dettifoss | 44m | ~100m | Muy potente y ruidosa | Alta | Media (paseo corto) |
| Gullfoss | 32m | ~70m | Dos niveles, muy espectacular | Muy alta | Fácil |
| Skógafoss | 60m | 25m | Caída vertical, muy accesible | Muy alta | Fácil |
| Goðafoss | 12m | 30m | Semicircular y con historia | Alta | Fácil |
Gullfoss y Skógafoss son más impactantes a primera vista y muy fáciles de visitar, pero también están llenas de gente y muy acondicionadas. Selfoss, aunque esté en una ruta popular, transmite una sensación mucho más salvaje.
Goðafoss se parece más a Selfoss en la forma, pero es más pequeña, mucho más accesible y con un peso histórico que Selfoss no tiene.
La gracia de Selfoss está en la combinación de anchura, forma y entorno. No es un lugar para ir con prisas, pero tampoco suele ser un destino principal por sí solo.

Mejor época para visitar Selfoss
El verano es, sin duda, la mejor época para visitar Selfoss. Las carreteras están abiertas, los senderos son accesibles y la cascada lleva más agua.
Verano (junio a agosto)
De junio a agosto es temporada alta. Las carreteras de ambos lados suelen estar abiertas y hay muchísimas horas de luz, sobre todo a finales de junio y en julio. El caudal de la cascada es máximo debido al deshielo del glaciar. En julio, el volumen de agua puede ser entre dos y tres veces mayor que en otros momentos del año.
Temporada intermedia (mayo y septiembre)
Principios de septiembre es una muy buena opción si buscas algo más de tranquilidad. Las carreteras suelen seguir abiertas y el tiempo acostumbra a ser estable. El paisaje empieza a cambiar, aunque en esta zona los colores otoñales no son muy marcados.
Finales de mayo y principios de junio son más imprevisibles. Algunas carreteras pueden abrir más tarde de lo previsto y todavía puede haber nieve o barro en los senderos. En estas fechas es imprescindible revisar el estado de las carreteras a diario y tener cierta flexibilidad.
Visitar en invierno
Entre octubre y abril, visitar Selfoss no es práctico para la mayoría de los viajeros. Las carreteras suelen estar cerradas y con barreras, partes de la cascada se congelan y las horas de luz son muy escasas. Existen algunas excursiones guiadas en Súper Jeep, pero no es lo habitual hacerlo por libre.
Mejor momento del día
De finales de junio a agosto es el mejor periodo en general. Si quieres evitar gente, principios de septiembre funciona muy bien.
A lo largo del día, las primeras horas de la mañana y el final de la tarde son las más tranquilas. Entre media mañana y media tarde llegan la mayoría de los autobuses turísticos desde Akureyri y Mývatn. Además, la luz baja de primera hora y del atardecer es ideal para fotos y a veces regala arcoíris en la bruma.
Mejores miradores y consejos para hacer fotos
Las vistas de Selfoss cambian mucho según el lado del río desde el que la visites. El lado oeste y el este ofrecen perspectivas muy distintas.
Miradores del lado oeste
Desde el lado oeste estás más cerca de la cascada, pero la ves en diagonal. No se aprecia la forma completa de herradura, ya que una parte queda oculta. A cambio, puedes fijarte mejor en cómo se mueve el agua sobre la roca. Es un buen sitio para fotos de detalle o exposiciones largas.
Miradores del lado este
Desde el lado este se ve la cascada completa, con toda su curva. Es la imagen más típica que aparece en fotografías. Aunque estás más lejos, la vista es más amplia y permite incluir el cañón y el entorno. Es ideal para paisajes abiertos.
Equipo y consejos útiles
El tiempo cambia rápido, así que ir preparado marca la diferencia.
Equipo recomendado:
- Trípode para exposiciones largas (normalmente de 1 a 2 segundos o más)
- Filtro polarizador para reducir reflejos
- Gran angular (16–35 mm aprox.) para el lado este
- Zoom estándar (24–70 mm) para mayor versatilidad
- Paños para limpiar la lente y funda impermeable
- Ajustar ligeramente la exposición o usar modo manual para evitar fotos oscuras
Buenas condiciones para fotografiar:
- Los días nublados ofrecen luz suave y uniforme
- Los arcoíris aparecen con el sol bajo y la bruma en el ángulo adecuado
- Los drones están permitidos, pero hay que respetar las normas, evitar gente y estar atento a helicópteros
Nota de seguridad: no hay protecciones en los bordes. Las rocas resbalan y es fácil dar un paso atrás sin mirar mientras encuadras una foto. Presta atención a dónde pisas en todo momento.

Qué ver cerca de Selfoss
Selfoss suele formar parte de una ruta más amplia por la zona. Lo normal es combinarla con otros lugares cercanos.
Cascada Dettifoss
Dettifoss está a solo 1 kilómetro de distancia y casi siempre se visita primero. Es la cascada más caudalosa de Europa, con una caída de 44 metros. El ruido y la bruma son impresionantes, y cerca del borde se nota cómo tiembla el suelo. Después, muchos continúan caminando hasta Selfoss.

Cascada de Hafragilsfoss
Hafragilsfoss se encuentra a unos 3 kilómetros al norte de Dettifoss. Tiene una caída de unos 27 metros en un cañón estrecho. Es mucho más tranquila y recibe pocos visitantes. Desde un mirador en el lado este hay vistas muy abiertas. Si ya estás por la zona, merece un pequeño desvío de 30 a 45 minutos.

Cañón de Ásbyrgi
El cañón Ásbyrgi está a unos 32 kilómetros al norte por la Ruta 862. Es un enorme cañón en forma de herradura, con paredes verticales y un fondo cubierto de vegetación. Hay senderos fáciles y otros más largos por la parte alta. Cuenta con centro de visitantes, baños y camping. Es un buen lugar para tomarse el día con más calma.

Zona del lago Mývatn
El lago Mývatn está a unos 50 kilómetros al suroeste y suele ser la base para explorar esta región. Aquí encontrarás zonas geotérmicas como Námafjall, formaciones de lava en Dimmuborgir y los baños naturales de Mývatn. Medio día es el mínimo recomendable, aunque mucha gente se queda dos o tres días

Húsavík
Húsavík está a unos 85 kilómetros al noroeste y es famosa por el avistamiento de ballenas, especialmente en verano, con frecuentes encuentros con ballenas jorobadas. También cuenta con el Museo de las Ballenas y los baños geotérmicos GeoSea, con vistas al océano.

Cascada de Goðafoss
Goðafoss se encuentra a unos 65 kilómetros al oeste por la Ruta 1. Es muy accesible y está ligada a la conversión de Islandia al cristianismo, ocurrida alrededor del año 1000. Es una parada muy habitual entre Akureyri y el lago Mývatn..

La ruta del Círculo de Diamante
Todos estos lugares forman parte del Círculo de Diamante. Se pueden visitar los principales puntos en un día largo desde Akureyri o Mývatn, aunque lo ideal es dedicar dos días para caminar con calma y disfrutar sin prisas.

Consejos prácticos para el viaje
En una zona tan remota, planificar bien marca la diferencia.
Antes de salir
Consulta a diario el estado de las carreteras en road.is, sobre todo si tienes pensado usar la Ruta 864. El tiempo en Islandia cambia rápido y una carretera abierta hoy puede estar cerrada mañana.
Llena el depósito antes de salir. Las gasolineras más cercanas están en Reykjahlíð (zona del lago Mývatn) o, más lejos, en Húsavík y Akureyri. No hay servicios cerca de Selfoss ni de Dettifoss.
Descarga mapas offline antes de dejar zonas con buena cobertura. El GPS funciona sin señal, pero necesitas los mapas guardados. Google Maps o apps como Maps.me son muy útiles.
Qué llevar
- Ropa de abrigo e impermeable, incluso en verano. Cerca del cañón la temperatura puede bajar hasta unos 5 °C, sobre todo con viento. La bruma añade humedad. Una capa térmica, chaqueta y pantalón impermeables, guantes y gorro vienen muy bien.
- Un calzado resistente es clave. Los senderos son rocosos e irregulares, especialmente en el lado este. Las botas de montaña son lo más recomendable. Las zapatillas de trail pueden servir en seco, pero ofrecen menos estabilidad.
- Lleva comida y agua. No hay cafeterías ni tiendas y, aparte de los baños de los aparcamientos, no hay servicios. Unos snacks o un bocadillo marcan la diferencia y el frío y el viento pueden deshidratar más de lo que parece.
Elegir bien el horario
Para evitar gente, llega temprano o al final del día. Los autobuses suelen aparecer entre media mañana y media tarde. A primera hora o al atardecer, todo se disfruta con más calma.
Calcula más tiempo del que crees. Las pistas de grava ralentizan la conducción y caminar con cuidado por senderos irregulares lleva más tiempo del esperado. Lo que parece una visita rápida puede alargarse fácilmente.
Seguridad y respeto por el entorno
Respeta los senderos señalizados para no dañar el terreno. No muevas piedras ni construyas montículos. Llévate toda la basura contigo, ya que hay pocos contenedores.
Extrema la precaución cerca de los bordes. No hay barandillas y la caída al cañón es inmediata. Las rocas mojadas resbalan y el viento fuerte puede hacerte perder el equilibrio. Vigila especialmente a los niños y evita dar pasos atrás mientras haces fotos

Conclusión
Selfoss es una cascada muy distinta a las más famosas de Islandia. Es ancha en lugar de alta y transmite calma frente a la fuerza descomunal de Dettifoss, situada muy cerca. No requiere mucho tiempo, pero encaja perfectamente en un viaje por el norte del país, sobre todo si sigues la ruta del Diamond Circle.
El mejor momento para visitarla es el verano, cuando las carreteras están abiertas y el acceso es sencillo. Lleva ropa adecuada, planifica bien el combustible y tómate la visita con calma. Selfoss no es un sitio para tachar de una lista de imprescindibles: es simplemente un buen lugar para parar, caminar un poco y disfrutar del paisaje antes de seguir ruta.







