
Guía de viaje de Jökulsárgljúfur: el cañón escondido de Islandia que te dejará sin palabras
La mayoría de quienes viajan a Islandia se quedan en el sur del país. Pero en el norte, hay un cañón que merece tanta atención como cualquier otro. Jökulsárgljúfur puede ser complicado de pronunciar, sí, pero en cuanto llegas, lo entiendes todo. Aquí te esperan la cascada más potente de Europa, formaciones rocosas tan extrañas que parecen diseñadas a mano y senderos larguísimos en los que puedes caminar durante horas sin ver a nadie.
Lo más importante que debes saber:
- El cañón tiene unos 25 kilómetros de longitud y atraviesa el norte de Islandia
- Aquí se encuentra Dettifoss, cuya fuerza no se parece a nada que hayas visto antes
- En invierno muchas carreteras cierran, así que la planificación es clave
- De junio a agosto es la época más segura para visitarlo
- Hay rutas para todos los niveles, desde paseos cortos hasta travesías de varios días
- Mucho más tranquilo que los puntos turísticos del sur
¿Qué es Jökulsárgljúfur?
Su nombre significa literalmente “Cañón del río glaciar” y no podría ser más acertado.
Este cañón fue esculpido por un río que nace en el mayor glaciar de Islandia. Lo sorprendente no es solo su tamaño, sino la rapidez con la que se formó. En lugar de millones de años de erosión lenta, gran parte del paisaje se creó por enormes inundaciones provocadas por erupciones volcánicas bajo el hielo. Cuando esas erupciones derritieron cantidades descomunales de agua de golpe, las riadas arrasaron el terreno en cuestión de días o semanas.
La zona fue declarada parque nacional en los años setenta y hoy forma parte del Parque Nacional de Vatnajökull, lo que supuso una mejor protección y más recursos para conservarla.
Lo que más llama la atención es cómo cambia el paisaje a medida que avanzas. En un tramo todo es ruido, agua y fuerza; en otro aparecen formaciones rocosas que distorsionan el sonido; más adelante te sorprende una zona boscosa totalmente inesperada, y al final surgen colinas volcánicas rojas que parecen de otro lugar distinto.
Por qué merece la pena conducir hasta el norte
La mayoría de los viajeros no llega hasta aquí y eso juega a tu favor. Hay espacio, silencio y una sensación de calma que cuesta encontrar en el sur. El cañón forma parte del Diamond Circle, una ruta del norte con lugares espectaculares pero con muchos menos visitantes.
Aquí puedes colocarte frente a una cascada gigantesca sin tener que esquivar a decenas de personas. También puedes caminar entre formaciones rocosas cargadas de historias antiguas y escuchar únicamente el sonido de la naturaleza.

¿Dónde está Jökulsárgljúfur?
Jökulsárgljúfur se encuentra en el noreste de Islandia, bastante lejos de Reikiavik.
El cañón sigue el curso del río Jökulsá á Fjöllum. En el extremo norte está Ásbyrgi, un cañón con forma de herradura. En el extremo sur se encuentran Dettifoss y otras cascadas cercanas.
Desde Akureyri se tarda unas dos horas y media en coche. Desde Húsavík, alrededor de una hora. Si vienes desde Reikiavik, lo más habitual es planear al menos una noche fuera, ya que el trayecto dura entre cinco y seis horas incluso antes de empezar a explorar.
Ubicarse con los puntos cercanos
El lago Mývatn es la parada importante más cercana, a aproximadamente una hora al sur de las cascadas. Mucha gente combina ambas zonas porque están en la misma ruta.
Una vez que abandonas la Ring Road, el paisaje se vuelve más remoto. Esto no es un desvío rápido: conviene tener claro el itinerario antes de empezar.
Cómo se formó Jökulsárgljúfur
La historia del cañón es bastante singular. En lugar de formarse poco a poco durante miles de años, se creó a partir de inundaciones repentinas provocadas por erupciones volcánicas bajo el glaciar. Estos eventos movieron enormes cantidades de agua y roca en muy poco tiempo, dando lugar al trazado que recorres hoy. Cuando conoces este dato, todo el paisaje cobra mucho más sentido.
Cuando el hielo y los volcanes chocan
El mayor glaciar de Islandia se asienta sobre volcanes activos. Cuando estos entraban en erupción bajo el hielo, derretían enormes cantidades de agua sin una salida clara. La presión se acumulaba hasta que el agua se liberaba de golpe, provocando inundaciones colosales.
Se conocen al menos dos grandes episodios: uno hace unos 10.000 años y otro hace aproximadamente 3.000 años. Las riadas arrastraron rocas del tamaño de una casa y transformaron el paisaje en muy poco tiempo.
Una geología fuera de lo común
La roca oscura del cañón es basalto, procedente de antiguas coladas de lava. Cuando llegaron las inundaciones, el agua la esculpió en formas realmente curiosas.
Hljóðaklettar, conocidas como las Rocas del Eco, muestran el interior de un volcán antiguo. La roca que lo rodeaba fue arrancada, dejando al descubierto cámaras y columnas que hacen que el sonido rebote de formas inesperadas.
Ásbyrgi, en el extremo norte, tiene una forma tan perfecta que durante siglos se relacionó con leyendas. Hoy sabemos que fue creada por las inundaciones, pero aun así su geometría resulta sorprendente.

Mejor época para visitar
La experiencia puede cambiar por completo según la estación del año. El verano ofrece días larguísimos y carreteras abiertas, lo que facilita mucho las cosas. Primavera y otoño también pueden ser buenas opciones, siempre que seas flexible. El invierno limita tanto el acceso que la mayoría de la gente lo descarta. Elegir bien el momento hace el viaje mucho más sencillo.
El verano es la mejor opción
De junio a agosto es el periodo más fiable. Las temperaturas son suaves, los días interminables y casi todas las carreteras están abiertas. A finales de junio hay luz casi las 24 horas, lo que permite visitar los puntos principales a horas muy tranquilas.
Julio suele ofrecer las condiciones más estables, aunque en Islandia el tiempo puede cambiar en cuestión de minutos.
Primavera y otoño: posibles, pero con cautela
Mayo y septiembre pueden ser meses estupendos, pero las condiciones varían mucho. Algunas carreteras pueden cerrar sin previo aviso y los senderos estar húmedos o en mal estado. A cambio, hay menos visitantes y, a principios de otoño, existe la posibilidad de ver auroras boreales si el cielo está despejado.
El invierno no es realista para la mayoría
Entre octubre y mayo el acceso se reduce drásticamente. La nieve bloquea carreteras, las temperaturas bajan y las horas de luz son muy pocas. Existen algunas excursiones guiadas con vehículos especiales, pero solo cuando el tiempo lo permite.

Cómo llegar
Llegar a Jökulsárgljúfur no es complicado si entiendes bien el sistema de carreteras, pero sigue siendo una zona lo bastante aislada como para planificar con cuidado. Algunas vías están asfaltadas y otras no, y su estado cambia según el clima. Saber por dónde entrar te ayuda a elegir coche y calcular tiempos.
Dos carreteras, dos sensaciones
- Carretera 862, por el lado oeste, conecta con la Ring Road y está parcialmente asfaltada. En verano, la mayoría de los coches pueden circular sin problemas.
- Carretera 864, por el lado este, es de grava y más irregular, pero te acerca mucho más a las cascadas. Las vistas son espectaculares, aunque el trayecto es más lento y movido.
Qué coche necesitas
Un coche normal suele ser suficiente con buen tiempo veraniego, sobre todo si usas la carretera 862. Un 4x4 aporta un extra de tranquilidad en tramos irregulares.
Ten en cuenta que muchos seguros de alquiler en Islandia no cubren daños en carreteras de grava o del interior, así que conviene leer bien las condiciones.
Excursiones organizadas o ir por tu cuenta
Aquí prácticamente no hay transporte público. Las opciones son alquilar un coche o contratar un tour. Los tours evitan preocupaciones con las carreteras, pero limitan el tiempo que pasas en cada lugar.
Si te gusta explorar a tu ritmo, conducir por tu cuenta es claramente la mejor opción.
Qué ver en Jökulsárgljúfur
El cañón está lleno de lugares muy distintos entre sí, lo que hace que el recorrido sea variado y entretenido. Cascadas, formaciones rocosas extrañas, zonas de bosque y acantilados se concentran en una distancia relativamente corta. Visitar varios puntos ayuda a entender lo diversa que es realmente la zona.
Dettifoss
Dettifoss es la cascada más potente de Europa en volumen de agua. Tiene una caída de 44 metros y mueve unos 193 metros cúbicos por segundo. Normalmente oyes el estruendo mucho antes de verla y el sonido tiene una fuerza que se siente en el cuerpo.
Se puede visitar desde ambos lados del río. El lado oeste (carretera 862) cuenta con un mirador preparado y un acceso sencillo. El lado este te acerca más a la caída, pero el terreno es irregular y exige algo más de atención. Si solo puedes elegir uno, el lado este transmite mejor la fuerza del agua.
La niebla se desplaza lejos y se eleva más de lo que imaginas, así que prepárate para mojarte incluso en días soleados.

Selfoss
Selfoss está a unos 15 minutos río arriba de Dettifoss y tiene un ambiente completamente distinto. Solo mide 11 metros de altura, pero es muy ancha y se extiende en una línea curva de pequeños saltos.
Aquí puedes acercarte bastante al borde y todo se siente mucho más calmado. Las terrazas escalonadas crean un aspecto limpio y muy fotogénico.

Hafragilsfoss
A pocos kilómetros río abajo de Dettifoss, Hafragilsfoss suele pasar desapercibida porque requiere un pequeño paseo adicional. El camino es sencillo, lo que hace que a menudo tengas el mirador casi para ti solo.
La cascada cae 27 metros en un desfiladero estrecho rodeado de columnas de basalto. No es tan impactante como Dettifoss ni tan amplia como Selfoss, pero la profundidad del cañón y las paredes verticales la convierten en una parada muy especial.

Cañón de Ásbyrgi
Ásbyrgi se encuentra en el extremo norte del sistema y no se parece a nada de lo que hay alrededor. Sus paredes en forma de herradura crean un espacio protegido donde crecen árboles, algo poco común en Islandia.
El cañón mide unos 3,5 kilómetros de largo y cerca de un kilómetro de ancho, con acantilados de 100 metros rodeando un fondo plano. Al final hay un pequeño lago que, en días tranquilos, refleja perfectamente las paredes.
Si buscas una vista más elevada, la caminata hasta Eyjan (la meseta central) ofrece una panorámica clara de toda la forma de herradura.

Hljóðaklettar y Rauðhólar
Hljóðaklettar, o las Rocas del Eco, presenta formaciones de basalto que parecen casi artificiales. Las inundaciones crearon cavidades y formas que hacen rebotar el sonido de maneras imprevisibles. Incluso un simple grito se multiplica en direcciones inesperadas.
Algunas formaciones tienen nombre propio, como la Iglesia, cuyas formas recuerdan a una construcción humana, o el Troll, una roca ligada a antiguas historias de gigantes convertidos en piedra.
Justo al lado de la lava oscura aparecen las colinas de Rauðhólar, de un rojo intenso debido a la oxidación del hierro del material volcánico. El contraste de colores es brutal y hace que esta zona destaque sobre el resto del cañón.

Mejores rutas de senderismo en Jökulsárgljúfur
Caminar es la mejor forma de conectar con el cañón. Hay rutas cortas y sencillas y otras más largas que atraviesan zonas tranquilas y menos visitadas. Incluso los paseos más breves ofrecen miradores increíbles, mientras que las rutas largas muestran la enorme variedad del paisaje. Hay opciones para casi cualquier nivel.
Opciones fáciles para casi todo el mundo
- El paseo entre Dettifoss y Selfoss es de unos 2,5 kilómetros ida y vuelta y se hace en aproximadamente una hora. Puede resbalar en algunos tramos, pero no tiene mucha dificultad.
- En Ásbyrgi hay un sendero corto y accesible hasta el lago, con vistas estupendas de los acantilados.
- El circuito de Hljóðaklettar tiene 2,7 kilómetros y, aunque el terreno es algo irregular, resulta manejable para la mayoría.
Retos moderados
- El mirador de Eyjan, en Ásbyrgi, es una ruta de 4,8 kilómetros de ida y vuelta, con una subida constante y vistas espectaculares.
- El circuito de Rauðhólar tiene 5,1 kilómetros y rodea las colinas rojas.
La gran aventura
El sendero completo del cañón, de Ásbyrgi a Dettifoss, recorre 32 kilómetros y suele hacerse en dos días. Incluye cruces de ríos y tramos de terreno complicado.
Los tramos son: Ásbyrgi–Vesturdalur (12 km), Vesturdalur–Hólmatungur (8 km, con cruce de río) y Hólmatungur–Dettifoss (11,5 km). Hay zonas de acampada, pero no hay refugios ni servicios.
Esta ruta permite descubrir partes del cañón a las que nunca llegan los excursionistas de un solo día, pero exige una preparación seria.

Lugares cercanos para añadir al itinerario
Ya que has llegado hasta el norte, es muy fácil añadir algunos lugares cercanos que completan el viaje. Están cerca, no requieren grandes desvíos y cada uno muestra una cara distinta de la región: zonas geotérmicas, un pueblo costero con personalidad y una de las cascadas más famosas de Islandia, todo a poca distancia en coche.
Lago Mývatn
A una hora al sur del cañón, la zona de Mývatn está llena de actividad volcánica. Verás charcos de barro burbujeando sin parar, campos de lava con formas casi irreales y aguas termales perfectas para relajarte tras un día intenso.
Los Baños Naturales de Mývatn son una versión más tranquila de la Laguna Azul. El agua es igual de cálida y azul lechosa, pero el entorno es más abierto, con vistas a las montañas en lugar de edificios y multitudes.

Húsavík y el avistamiento de ballenas
Aproximadamente a una hora al noroeste, Húsavík es famosa en toda Islandia por el avistamiento de ballenas. Entre abril y octubre es habitual ver yubartas, y de vez en cuando también aparecen ballenas azules. Las excursiones suelen ser sencillas y la bahía ofrece muy buena visibilidad.
Aunque no hagas la salida en barco, merece la pena parar en Húsavík. El puerto es pequeño y agradable para pasear y la iglesia de madera junto al agua es uno de esos lugares que se reconocen al instante.

Goðafoss
Goðafoss se encuentra justo en la Ring Road, así que si conduces entre Jökulsárgljúfur y otros pueblos del norte, pasarás por ella de todos modos. Es una cascada ancha y curva, fácil de ver desde varios ángulos sin apenas caminar.
Su nombre viene de una historia del año 1000, cuando Islandia adoptó oficialmente el cristianismo. Según la tradición, los antiguos ídolos paganos fueron arrojados a la cascada durante ese cambio. Sea cierto o no, es una parada sencilla y un buen contraste con las cascadas más grandes y remotas del cañón.

Consejos prácticos para la visita
Esta parte de Islandia está bastante aislada, así que una buena planificación marca la diferencia. Las carreteras pueden cambiar rápidamente, los servicios son escasos y es fácil subestimar los tiempos de conducción. Saber lo básico antes de salir hace que todo fluya mucho mejor.
Estado de las carreteras y seguridad
- Las carreteras de grava y del interior cambian rápido con el clima. Consulta road.is antes de salir.
- Lleva comida, agua, ropa de abrigo y herramientas básicas de sobra. La cobertura móvil puede desaparecer por completo.
- Avisa a alguien de tu ruta y planes.
Dónde encontrar baños y servicios
- El centro de visitantes de Ásbyrgi tiene baños y una pequeña tienda. A partir de ahí, las opciones son muy limitadas.
- El aparcamiento principal de Dettifoss, en el lado oeste, no tiene aseos.
- Lleva papel higiénico, gel desinfectante y agua extra si vas a caminar.
Acampar o alojarse en pueblos
- Acampar en Ásbyrgi es una experiencia inolvidable gracias a las paredes del cañón, pero necesitas buen equipo porque puede hacer frío y viento.
- Dormir en Húsavík o en la zona de Mývatn ofrece más comodidad, aunque implica trayectos más largos.
Qué llevar
- Ropa por capas que aguante la lluvia, el viento y los cambios bruscos de temperatura.
- Botas de senderismo resistentes para terreno rocoso.
- Gorro, guantes, gafas de sol y baterías extra para la cámara.

Conclusión
Jökulsárgljúfur muestra una Islandia poderosa, salvaje y moldeada por fuerzas enormes. No hay pasarelas perfectas ni multitudes interminables. Hay paisajes inmensos, silencio de verdad y la sensación de haber llegado a un lugar que aún se siente intacto.
El viaje, la planificación y el tiempo impredecible forman parte de la experiencia. Estar frente a Dettifoss, con su rugido constante y sin distracciones alrededor, es algo que se queda grabado.
Tómate tu tiempo. Ve preparado. Muévete despacio y fíjate en los detalles. Esto no es una parada rápida y precisamente por eso resulta tan especial.





