Un río de color turquesa brillante fluye a través de un cañón rocoso con vegetación verde bajo un cielo azul claro.
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Alejandro

Descubre el cañón Brúarhlöð: Una joya oculta junto al Círculo Dorado

El Círculo Dorado tiene tres paradas principales y varias secundarias. Incluso si tienes pensado ir a ver algunas de las menos conocidas, casi seguro que no has reparado en el cañón Brúarhlöð. No es muy conocido, pero merece la pena desviarse para verlo. Es parte del río Hvitá, un poco más al sur de Gullfoss, una de las principales paradas del Círculo Dorado.

En esta parte, el río ha esculpido un paisaje espectacular a lo largo de varios siglos y está tan cerca de la ruta principal que es muy fácil añadirlo a tu itinerario sin tener que desviarte mucho. Está cerca de lo más importante, pero casi ningún turista sabe que existe, por lo que podrás disfrutar de una parada tranquila y agradable en medio de una de las zonas de más tránsito de turistas del país.

Es como si Brúarhlöð fuese un secreto bien escondido, así que acompáñanos a descubrirlo.

¿Qué es Brúarhlöð?

Brúarhlöð es un cañón situado sobre el río Hvitá cuyo nombre significa “piscinas del puente”. No es muy grande, pero destaca por sus paredes de hialoclastita, el color azul del agua y un puente que lo cruza. El río ha ido erosionando la roca volcánica con el paso del tiempo, creando una garganta de unos 20 metros de caída en la mayor parte. Es un lugar tranquilo y poco alterado dentro del Círculo Dorado, con leyendas locales sobre troles convertidos en piedra.

Dónde está Brúarhlöð y cómo llegar

Brúarhlöð se encuentra a 116 kilómetros al este de Reikiavik, muy cerca de la ruta del Círculo Dorado y de lugares como Geysir y Gullfoss. La mejor forma de llegar es en coche, ya que no hay transporte público ni tours habituales. Desde Reikiavik hay dos rutas de distancia similar, ambas de alrededor de una hora y cuarenta minutos. El aparcamiento está junto a una carretera de grava cerca del puente sobre el río Hvitá.

Qué ver y hacer cerca de Brúarhlöð

Brúarhlöð está prácticamente integrado en el Círculo Dorado, una ruta de unos 300 kilómetros que conecta algunos de los lugares más famosos del sur de Islandia. Muy cerca se encuentran el área geotérmica de Geysir, la cascada Gullfoss y el Parque Nacional de Þingvellir, además de cascadas menos concurridas como Brúarfoss o Faxi. En la zona también hay baños termales como la Laguna Secreta o Laugarvatn Fontana, y lugares históricos como Skálholt. Por su ubicación, es una parada muy cómoda para combinar naturaleza, geología, historia y relax.

Dónde dormir cerca de Brúarhlöð

La zona del Círculo Dorado cuenta con muchas opciones de alojamiento cerca de Brúarhlöð. Hay hoteles de lujo como Torfhús Retreat, bed and breakfast rurales como Mengi Kjarnholt y varios campings bien equipados. También hay hoteles junto a Geysir y Gullfoss con habitaciones cómodas y restaurante. En temporada alta es recomendable reservar con antelación.

El clima en Brúarhlöð

El clima en Brúarhlöð es cambiante e impredecible durante todo el año. En invierno hay pocas horas de luz y temperaturas entre -1 y 3°C, con nieve y posibilidad de auroras boreales. El verano ofrece temperaturas suaves de entre 10 y 15°C y muchas horas de luz, aunque es la época con más visitantes. Primavera y otoño tienen más lluvias, menos turistas y temperaturas intermedias.

Qué llevar en la maleta para ir a Brúarhlöð

Es importante llevar botas impermeables y ropa a capas para adaptarse al clima cambiante. Un abrigo impermeable, gorro y guantes son necesarios fuera del verano. Conviene llevar agua y snacks, ya que no hay tiendas en la zona. El bañador es útil para disfrutar de los baños termales cercanos.

Consejos de viaje

Las carreteras de grava de la zona requieren conducir con cuidado, especialmente si llueve. No es necesario un todoterreno para llegar a Brúarhlöð. La cobertura móvil puede ser limitada, por lo que es útil llevar mapas sin conexión. Es recomendable llenar el depósito antes de recorrer el Círculo Dorado.

Conclusión

Brúarhlöð es uno de esos lugares poco conocidos que sorprenden en un viaje por Islandia. Está cerca de algunos de los monumentos más famosos del país, pero lejos de las aglomeraciones. Es una parada breve, tranquila y fácil de visitar. Añadirlo al itinerario mejora la experiencia de recorrer el sur de Islandia.

Información clave

  • Brúarhlöð es un cañón sobre el río Hvitá, en el suroeste de Islandia.
  • Es una de las paradas secundarias del famoso Círculo Dorado.
  • Su nombre quiere decir “piscinas del puente”.

¿Qué es Brúarhlöð?

Brúarhlöð es un cañón sobre el río Hvitá. Se pronunciaría, en español, algo así como “bruarluz” y también se puede escribir Bruarhlod, sin los caracteres especiales del islandés. No hay que preocuparse cuando vayas a buscarlo en Internet o en la app de mapas; así va bien. Sea como sea, el nombre de este lugar quiere decir “piscinas del puente”, lo cual es un nombre muy descriptivo, algo que pasa bastante con los lugares naturales de Islandia.

No es un cañón especialmente grande, pero es muy bonito. El río Hvitá pasa por aquí, abriéndose paso entre paredes altas y pilares de roca oscura, creando una escena que se parece más a unas ruinas antiguas. Las aguas del río son muy tranquilas en este punto y, como no podría ser de otro modo, hay un puente que cruza en cañón, de ahí el nombre del lugar. Esas rocas oscuras que comentábamos están hechas de hialoclastita, que se forma cuando la lava se encuentra con el hielo tras una erupción volcánica. La lava se enfría muy rápidamente, formando así este mineral. Con el tiempo, el río ha ido erosionando las piedras, excavando el cañón. Uno de los aspectos más llamativos del cañón Brúarhlöð es el color del agua, de un azul celeste que contrasta con las rocas oscuras.

¿Por qué visitar Brúarhlöð antes que otros lugares de Islandia?

Una de las cosas que más nos gustan de este sitio es que parece no haber sido alterado, algo que no pasa en otros lugares del Círculo Dorado. Esta ruta es una de las más transitadas del país y en sus monumentos a veces hay muchos turistas. Sin embargo, cuando llegas a esta joya escondida, aparcas, te das un paseo y de pronto te encuentras viendo el río desde encima de los acantilados. Y es muy posible que apenas encuentres otros viajeros. Si tienes suerte, puede que disfrutes del cañón para ti solo.

No es enorme como otros cañones que hay en Islandia. Tiene, en la mayor parte, una caída de unos 20 metros. A la vez, la forma de la garganta hace que se genere eco. Y, al igual que pasa con otros elementos naturales del país, hay una leyenda acerca de este lugar. Se dice que los dos pilares de mayor tamaño son en realidad dos troles llamados Karl y Kerling. Estaban una noche de travesuras por ahí cuando los sorprendió el sol, convirtiéndolos en piedra para siempre. Este tipo de historias, típicas de Islandia, hacen la visita aún más interesante.

El puente que pasa por encima del cañón forma parte de la Ruta 30, una de las carreteras principales del sur de Islandia. Conecta la parte oriental del Círculo Dorado con la Ring Road, más al sur. Históricamente, el primer puente de madera se construyó en 1929 para que los granjeros de la zona pudiesen llegar a la otra orilla sin tener que dar un rodeo enorme. No duró mucho, ya que una inundación se lo llevó por delante. El Hvitá es un río glaciar y las inundaciones glaciares no son muy habituales, pero cuando ocurren, suelen ser bastante devastadoras. Lo levantaron de nuevo, pero la naturaleza volvió a ganar en los años 50, así que el actual, ya de hormigón, es de 1959. Es un puente estrecho, de un solo carril, para tráfico ligero, pero compartido con bicicletas y caballos. Se puede cruzar andando y ver el cañón desde el otro lado.

Hay una carretera de grava que sale de la Ruta 30 en el lado este del río que lleva a un aparcamiento. Desde ahí, es muy poco a pie, cerca de un minuto, a los miradores que hay sobre el cañón. Es un sitio muy bueno para hacer picnic. No hay apenas ruidos más allá del que hace el río y algún que otro pájaro. Es un enclave natural precioso, a la vez que relajante y tranquilo.

En general, es una parada estupenda dentro de un viaje por carretera por esta parte del país. Puedes parar a verlo entre dos paradas o desviarte ligeramente, menos de diez minutos en coche, del Círculo Dorado y disfrutar de esta belleza única.

Una vista panorámica de un río con agua de color azul lechoso fluyendo a través de un cañón de grandes rocas grises con vegetación verde.

Dónde está Brúarhlöð y cómo llegar

Aunque Brúarhlöð parezca estar un poco lejos de todo, está, en realidad, muy cerca de algunos de los monumentos más famosos de Islandia, lo que hace que sea una parada muy cómoda en un viaje por carretera por esta parte del país. Sin duda, no hay mejor manera de ir que en coche. Así puedes ir cuando quieras, a tu ritmo, siguiendo tu propio itinerario, parando en otros sitios. No hay autobuses públicos que lleven allí y casi ningún tour en grupo para en Brúarhlöð.

Si vas a ir desde Reikiavik, el cañón está a 116 kilómetros al este de la capital, justo en el corazón del sur de Islandia. Está junto a la ruta del Círculo Dorado, por lo que, si tienes pensado ir al área geotérmica de Geysir o a Gullfoss, te pilla al lado.

Se pueden seguir dos rutas distintas desde Reikiavik, de la misma distancia. La primera empieza tomando la Ring Road (Ruta 1) hacia el norte. Tras pasar por la ciudad de Mosfellsbær, gira a la derecha a la Ruta 356. Esta carretera es la primera parte del Círculo Dorado y pasa por el Parque Nacional de Þingvellir. Sigue por esa carretera durante 45 kilómetros y después coge la Ruta 365 hacia Laugarvatn. Cuando llegues al pueblo, coge la Ruta 37 hacia el norte, que luego pasará a ser la Ruta 35. Un par de kilómetros después de pasar por el área geotérmica de Geysir, gira a la derecha a la Ruta 30. El aparcamiento está junto a una carreta de grava que sale a la derecha justo tras pasar el puente sobre el río Hvitá.

La otra opción es coger, desde Reikiavik, la Ruta 1 hacia el este y conducir durante 55 kilómetros. Justo antes de llegar a Selfoss, la ciudad más importante del sur de Islandia, gira a la izquierda a la Ruta 35, hacia el norte. Tras un rato, desvíate a la Ruta 358, que lleva a la Ruta 30 justo antes del puente.

En ambos casos, se tarda en torno a una hora y 40 minutos, dependiendo de las paradas que hagas y el tráfico. Llena el depósito en Laugarvatn si eliges el primer itinerario o en Selfoss o Hveragerði por la ruta sur, no hay gasolineras cerca del cañón.

Qué ver y hacer cerca de Brúarhlöð

Brúarhlöð es, de por sí, un sitio mágico. Sin embargo, como ya hemos comentado, es prácticamente parte del Círculo Dorado, una ruta de 300 kilómetros que conecta parte de lo mejor que hay que ver en esta parte del país. Además, aparte del Círculo Dorado, el cañón está muy cerca de otros monumentos del sur de Islandia que deberías tener en cuenta.

Área geotérmica de Geysir

A menos de diez minutos en coche de Brúarhlöð está una de las zonas geotérmicas más activas de Islandia. Se llama así por el Gran Geysir, extinto en la actualidad, un géiser muy potente que ha dado nombre a este elemento geológico en todo el mundo. Hoy en día, la estrella es otro géiser que se llama Strokkur, que erupciona cada cinco a diez minutos lanzando agua hasta 20 metros de altura. Pero eso no es todo. Hay depósitos minerales y de azufre de colores vivos, fumarolas de vapor y calderas de lodo burbujeantes. Algunas partes tienen un aspecto muy curioso, como si fueran de otro planeta. Hay varios caminos de tablas para verlo todo. No se puede pisar fuera de las tablas para preservar esta maravilla geológica y, a la vez, porque el suelo está muy caliente en algunos puntos.

Un géiser entra en erupción con un resplandor anaranjado ardiente del sol poniente, iluminando su vapor sobre un paisaje helado.

Cascada Gullfoss

Hay muchas cascadas espectaculares en Islandia y, sin duda, Gullfoss es una de las más famosas y llamativas de todas. Está muy cerca de Brúarhlöð, a pocos kilómetros curso arriba; son parte del mismo río. Es una cascada de dos niveles, con una caída total de 32 metros, y la cantidad de agua que cae es impresionante. El nombre Gullfoss quiere decir “cascada dorada”, ya que la bruma que se desprende del agua crea un efecto colorido cuando hace sol. Hay dos miradores para disfrutar de la experiencia. Uno está más arriba, desde donde hay una vista panorámica de la cascada y los alrededores. El otro, más abajo, se acerca más a la caída de agua. Es buena idea llevar ropa impermeable, ya que la cascada es muy fuerte y es posible que te mojes.

Una poderosa cascada fluye entre acantilados verdes bajo un cielo azul, con un brillante arcoíris formándose a la derecha.

Cascada Brúarfoss

Si quieres ver otra cascada, pero que es muy diferente, estás de suerte. Brúarfoss es una de las paradas secundarias del Círculo Dorado y no va tanta gente a verla como otros lugares de esta ruta. Es mucho más pequeña que Gullfoss, pero tiene un aspecto espectacular. Con forma de herradura, su nombre quiere decir “cascada del puente” y cae tres metros en una serie de cataratas pequeñitas. Lo que más destaca es el color del agua, que es turquesa. Hay un aparcamiento junto a la carretera y, desde ahí, hay que caminar dos kilómetros.

Aguas de un azul brillante caen en cascada sobre rocas oscuras en un paisaje verde.

Parque Nacional de Þingvellir

La tercera parada principal del Círculo Dorado (las otras dos son Geysir y Gullfoss) es este impresionante parque nacional, uno de los tres que hay en Islandia. Þingvellir, que también se puede escribir “Thingvellir”, es Patrimonio Mundial de la UNESCO y un sitio muy importante a nivel geológico e histórico. Aquí se puede ver la separación de las placas tectónicas norteamericana y eurasiática. Sobre la superficie se puede caminar entre los dos continentes por la garganta Almannagjá. Bajo el agua, uno de los elementos más atractivos del parque es la fisura de Silfra, donde se puede bucear tocando ambas placas a la vez. A nivel histórico, Þingvellir es donde se fundó el Alþingi (o Althing), el parlamento de Islandia, en el año 930. Jefes tribales de toda la isla venían aquí a resolver disputas, debatir y crear leyes nuevas. No te pierdas Öxarárfoss, una cascada muy agradable dentro del parque.

Vista submarina de un buzo silueteado contra la brillante superficie del agua, enmarcado por las oscuras paredes de una cueva con burbujas ascendiendo.

Laguna Secreta (Gamla Laugin)

Una de las experiencias más agradables que se pueden realizar dentro de un viaje a Islandia es darse un baño termal relajante. Y, por suerte, hay dos opciones muy buenas cerca de Brúarhlöð. Una es la Laguna Secreta, Gamla Laugin en islandés, la piscina termal más antigua del país. Está operativa desde 1891 y el área de baño principal se nutre de un río termal con una temperatura constante todo el año de entre 38 y 40°C. Las instalaciones cuentan con vestuarios, duchas y una pequeña cafetería. Se pueden alquilar los bañadores y las toallas si los necesitas. Es mejor reservar con antelación, sobre todo en verano, ya que la laguna se llena de grupos de turistas.

Personas bañándose en una piscina geotermal al aire libre con vapor en un paisaje nevado.

Cascada Faxi

Hay otra cascada en la zona, por la Ruta 35, a solo 10 kilómetros de Brúarhlöð. No es muy grande, pero está en un recodo del río y el paraje natural que la rodea es espectacular. Hay un aparcamiento junto a la carretera, por lo que es un lugar estupendo para hacer una parada rápida y sacar algunas fotos.

Una amplia cascada con agua difuminada fluye a través de un paisaje verde y exuberante bajo un cielo nublado.

Laugarvatn Fontana

La otra opción para darse un baño termal en la región, justo en el corazón del Círculo Dorado. La Laugarvatn Fontana, a orillas del lago del mismo nombre, tiene dos piscinas principales, que se llaman Lauga y Sæla, y están a 36 y 40°C, respectivamente. También tiene un jacuzzi con vistas al lago y salas de vapor construidas directamente sobre arroyos termales, por lo que el vapor no es artificial. Por eso, la intensidad del vapor cambia, no es siempre igual. El elemento más singular de la Laugarvatn Fontana es que tiene una panadería que hornea pan usando calor geotérmico. Entierran la masa en el suelo durante 24 horas, donde se cocina, y se puede probar después con un poco de mantequilla.

Baño termal al aire libre con esculturas oscuras en forma de S en una sección poco profunda de la piscina con azulejos, al lado de un edificio moderno con techo verde.

Catedral de Skálholt

Para descubrir un poco de la historia local, ve a Skálholt, la sede del obispado de Islandia desde el año 1056. La catedral moderna, construida en los años 50 del siglo XX, tiene una exposición sobre el pasado religioso de Islandia y su papel en la identidad nacional. Los restos de la catedral antigua se pueden visitar.

Iglesia blanca y un edificio con techo de césped en un extenso paisaje verde con un lago lejano y una montaña.

Dónde dormir cerca de Brúarhlöð

La zona alrededor del Círculo Dorado tiene una gran cantidad de opciones para pasar la noche. Si quieres quedarte cerca de Brúarhlöð, hemos seleccionado unos cuantos que están muy bien a la vez que cerca del cañón.

Torfhús Retreat es bastante único. Se inspira en la época vikinga y tiene ocho casas de madera con tejado de hierba (torfhús, en islandés) con elementos modernos. Es un hotel lujoso, con una piscina termal de basalto y un restaurante muy bueno.

Mengi Kjarnholt es un bed and breakfast muy agradable en una casa tradicional islandesa que forma parte de una granja. Está en medio de una pradera verde, cerca de un río. Tiene habitaciones cómodas con baño compartido. Dispone de jacuzzi y, cómo no, el desayuno está incluido.

Ir de camping es una actividad muy popular en Islandia y hay dos opciones muy buenas a 10 minutos de Brúarhlöð. El Camping de Geysir está junto al área geotérmica y tiene aseos, duchas, electricidad, wifi y lavadora. Hay un restaurante y un campo de golf cruzando la carretera. El enclave lo hace único, pero se suele llenar en temporada alta.

Cerca de allí, a medio camino entre Gullfoss y área geotérmica de Geysir, Skjól es un camping muy bien equipado con aseos, duchas, enchufes eléctricos, wifi gratis, zona de barbacoa y área de juegos para niños. También cuenta con un bar que sirve bebida y comida.

Hotel Geysir, un establecimiento familiar justo enfrente del camping, tiene habitaciones modernas y cómodas con vistas al área geotérmica. Tiene un restaurante muy bueno y acceso directo al campo de golf.

Cerca de la célebre cascada, Hotel Gullfoss ofrece habitaciones sencillas pero cómodas. El hotel tiene bar y restaurante para cenar, abierto de 18:00 a 21:00 todos los días.

El clima en Brúarhlöð

Al viajar a Islandia, es esencial tener en cuenta el tiempo, es un factor clave, sobre todo cuando la mayoría de las cosas que vas a ver están al aire libre. El clima de esta isla es impredecible y cambia constantemente, así que mira el pronóstico cada mañana.

Invierno (noviembre a marzo): días cortos (4-5 horas de luz natural) y temperatura entre -1 y 3 °C. Todo está cubierto de nieve y las columnas de roca del cañón, congeladas, parecen sacadas de un cuento de hadas. Si la noche es clara, hay altas probabilidades de que aparezca la Aurora Boreal.

Primavera (abril y mayo): La temperatura sube a 1-7 °C, con días cada vez más largos y tiempo más estable. La nieve empieza a derretirse, dando paso a los campos verdes que rodean Brúarhlöð. El río está en su caudal más alto, especialmente a finales de la estación. Llueve a menudo, dejando los caminos y carreteras embarradas y resbaladizas.

Verano (junio a agosto): la mejor época en cuanto al tiempo. La temperatura es suave, entre 10 y 15 °C, y hay muchas horas de luz, lo cual es genial para explorar hasta bien tarde. El tiempo es estable, pero siempre hay opciones de que caiga un chubasco de repente. Es temporada alta, por lo que suele haber más turistas, aunque no muchos van a ver Brúarhlöð. Es muy importante, en estos meses, reservar el alojamiento con antelación en el Círculo Dorado.

Otoño (septiembre y octubre): La temperatura baja gradualmente, situándose entre 3 y 9 °C. Llueve más y el viento es más fuerte y los días son cada vez más cortos. Es la estación con menos turistas.

Una persona está parada sobre una roca cubierta de nieve, contemplando un cañón helado.

Qué llevar en la maleta para ir a Brúarhlöð

Los caminos que llevan a Brúarhlöð y el clima hacen que haya que pensar bien qué meter en la maleta para viajar allí. Aquí te dejamos una lista de elementos para hacer que tu visita sea lo más cómoda posible.

  • Botas de senderismo impermeables y con sujeción en el tobillo.
  • Ropa a capas. Es la mejor manera de adaptarse al clima en constante cambio de Islandia. Base térmica; lana o polar para la intermedia; chaqueta impermeable en el exterior.
  • Gorro, guantes y bufanda, sobre todo si no es verano.
  • Mochila con agua y snacks. No hay tiendas en Brúarhlöð.
  • Gafas de sol y crema solar. Aunque no haga calor, los rayos UVA pueden ser muy fuertes en los meses más cálidos. En invierno, el reflejo en la nieve puede hacer bastante daño.
  • Bañador y toalla para los baños termales.

Consejos de viaje

  • Conduce con cuidado en las carreteras de grava. Un coche convencional puede lidiar con las carreteras de la zona; no hace falta un todoterreno. Pero si llueve, estas carreteras pueden ser complicadas.
  • No te salgas de los caminos marcados y no dejes basura.
  • Aunque no sea un sitio al que vayan muchos turistas, temprano por la mañana y al atardecer son los momentos con menos gente.
  • No dependas únicamente de mapas online. La cobertura puede ser baja en algunas zonas, por lo que un mapa en papel o sin conexión puede ser muy útil.
  • Llena el depósito en ciudades o pueblos; no hay apenas gasolineras por las carreteras del Círculo Dorado.
Un río de color turquesa brillante fluye a través de un cañón oscuro y rocoso rodeado de colinas verdes vibrantes.

Conclusión

Hay algunos sitios de Islandia que no son muy conocidos, pero que son geniales. El Círculo Dorado es una de las rutas más famosas del país y muchos de sus monumentos son muy célebres. Pero no Brúarhlöð. Este cañón está lejos de las aglomeraciones y no deja de ser una sorpresa muy agradable que no hará sino mejorar tu experiencia de viaje.

Preguntas frecuentes sobre el cañón Brúarhlöð

No. La visita al cañón Brúarhlöð es gratuita y el aparcamiento también lo es.

Con 15–30 minutos es suficiente para verlo con calma, pasear por los miradores y hacer fotos.

Sí, pero siempre bajo supervisión. No es recomendable para niños muy pequeños si no caminan bien o no siguen indicaciones.

Sí, Brúarhlöð se puede visitar durante todo el año, ya que el acceso no está cerrado por temporadas. Eso sí, en invierno es importante extremar la precaución: puede haber hielo, nieve y viento fuerte, y los caminos pueden estar resbaladizos