
Auroras boreales en Islandia: los 15 mejores lugares para verlas en 2026
Islandia es uno de los mejores países del mundo para ver auroras boreales, y no es casualidad. Está muy al norte, tiene poca población y enormes extensiones de terreno abierto y oscuro. Menos luces artificiales y cielos inmensos marcan una diferencia brutal.
En esta guía te cuento 15 de los mejores lugares para ver auroras en Islandia. Algunos son clásicos que casi nunca fallan y otros son rincones tranquilos en los que mucha gente ni siquiera piensa. A lo largo del recorrido verás cómo influyen factores como la contaminación lumínica, la latitud, el tiempo, las nubes o lo fácil (o no) que es llegar a cada sitio. La mejor estrategia suele ser combinar lugares conocidos con otros más apartados.
Cómo elegir un buen sitio para ver auroras
No todos los lugares funcionan igual, ni siquiera en noches con buena actividad. Elegir bien puede marcar la diferencia… y también ayudarte a evitar sustos innecesarios.
Alejarse de la contaminación lumínica
La luz artificial se come las auroras débiles en segundos. No hace falta subir a una montaña, pero sí salir de pueblos y núcleos habitados. Incluso aldeas pequeñas iluminan el cielo más de lo que parece.
Tener horizonte despejado
Los espacios abiertos son clave, sobre todo si puedes ver hacia el norte. Un horizonte amplio te permite detectar las auroras antes y seguirlas mientras se mueven por el cielo.
Tiempo y nubosidad
En Islandia las nubes cambian muchísimo de una zona a otra. Es bastante habitual que la costa sur esté tapada mientras el norte o el oeste están completamente despejados. Ser flexible y cambiar de planes a tiempo puede salvarte la noche.
Accesible o remoto
Los lugares más remotos suelen tener cielos más oscuros, pero también implican carreteras más complicadas y mayor planificación, especialmente en invierno. Los sitios populares son más fáciles y seguros, aunque también más concurridos.

8 lugares populares y fiables para ver auroras
Son populares porque funcionan. Se llega bien, suelen ser lo bastante oscuros y además tienen paisajes que hacen que la aurora se sienta aún más espectacular. Si no quieres complicarte ni meterte en carreteras difíciles, estos sitios ofrecen muy buenas probabilidades sin demasiado estrés.
1. Laguna glaciar de Jökulsárlón
Jökulsárlón está en la costa sureste, junto al glaciar Vatnajökull y a un paso de la Ring Road (Ruta 1). Parece un sitio aislado, pero en realidad es fácil llegar. La zona está muy poco habitada, así que el cielo se oscurece rápido, y la laguna ofrece vistas abiertas en todas direcciones.
En noches tranquilas, el agua actúa como un espejo. Los arcos verdes y las luces en movimiento se reflejan en la superficie, duplicando la sensación del espectáculo. Además, los icebergs de la orilla aportan un primer plano increíble sin tener que caminar apenas.
Para mejorar la experiencia, aléjate del aparcamiento principal para evitar los faros de los coches. Busca agua calmada o bloques de hielo con formas limpias que reflejen bien la luz. Aquí el viento y el tiempo cambian rápido, y la nubosidad es más importante que la intensidad del pronóstico de auroras, así que conviene revisar los mapas del Servicio Meteorológico Islandés antes de ir.

2. Diamond Beach
Diamond Beach está justo enfrente de Jökulsárlón, al otro lado de la carretera. El hielo del glaciar aparece sobre la arena volcánica negra, de ahí su nombre. El contraste es lo que hace que este lugar funcione tan bien.
La arena oscura no refleja luz y el hielo capta incluso auroras débiles, haciendo que parezcan más intensas. Los bloques con caras planas o bordes definidos suelen brillar mucho en las fotos, sobre todo con exposiciones largas. Fotografiar a lo largo de la playa suele dar mejores resultados que disparar directamente hacia el mar.
Aquí la seguridad es clave. Las olas pueden llegar mucho más lejos de lo que imaginas, especialmente de noche. Mantente bien alejado del agua y nunca le des la espalda al océano. Ninguna foto merece acercarse demasiado.

3. Kirkjufell (península de Snæfellsnes)
Kirkjufell está cerca de Grundarfjörður, en la península de Snæfellsnes, y es probablemente la montaña más fotografiada de Islandia. Para auroras funciona de maravilla porque su silueta se reconoce incluso con poquísima luz.
La península es bastante más oscura que la zona de Reikiavik y Kirkjufell mira hacia el norte, justo donde suelen formarse los arcos de aurora. Cuando las condiciones acompañan, la montaña da una sensación de escala impresionante, por eso aparece en tantas fotos.
Si puedes, llega antes de que anochezca. Los senderos alrededor de Kirkjufellsfoss se hielan con facilidad y es mucho más seguro moverse con algo de luz. Si el mirador principal está lleno, muévete un poco a los lados: reducirás luces ajenas y seguirás teniendo buenos encuadres con nieve o el fiordo delante.

4. Parque Nacional de Þingvellir
Þingvellir forma parte del Círculo Dorado y está a unos 45 minutos de Reikiavik, lo que lo convierte en una opción comodísima cuando la aurora se anima de repente. Aunque de día está lleno de gente, de noche funciona muy bien si te alejas de edificios y aparcamientos.
Tiene grandes zonas oscuras, cielos abiertos y vistas amplias junto al lago y el valle de la falla. En noches tranquilas, el lago Þingvallavatn puede reflejar las luces, añadiendo mucho sin necesidad de una aurora potente.
No te quedes en el primer sitio que parezca oscuro. Sigue caminando hasta dejar las luces completamente atrás. Revisa siempre la nubosidad: puede haber actividad justo encima y no verse nada por culpa de nubes bajas. Aquí los mapas del servicio meteorológico son especialmente útiles.

5. Playa de arena negra de Reynisfjara
Reynisfjara está cerca de Vík, en la costa sur, y es uno de los lugares más impresionantes de Islandia. Columnas de basalto, arena negra infinita y los farallones de Reynisdrangar mar adentro crean un escenario brutal para las auroras.
El horizonte sobre el océano es amplio y limpio, así que cuando las luces se extienden por el cielo se ven enormes y muy cinematográficas, con esas formas oscuras debajo.
Eso sí, es un lugar expuesto y peligroso. El viento suele ser fuerte y las olas son traicioneras, especialmente de noche. Mantente bien tierra adentro. Si quieres que los farallones se vean grandes, usa un objetivo más largo en vez de acercarte al agua. Aquí la seguridad va siempre primero.

6. Cascada Skógafoss
Skógafoss está justo al lado de la Ring Road (Ruta 1) en la costa sur, así que es una opción perfecta si estás viajando por carretera y no quieres desviarte mucho. Es fácil de llegar y su tamaño la convierte en un primer plano muy reconocible.
Una vez te alejas de las luces del aparcamiento, suele haber suficiente cielo visible para ver auroras. Es ideal para noches en las que vas probando varios sitios en lugar de apostar todo a uno remoto.
Colocarte a los lados ayuda a evitar la niebla de la cascada. En invierno, el suelo puede estar muy resbaladizo por el hielo, así que muévete con cuidado. Con auroras fuertes, los grandes angulares funcionan muy bien; si son débiles, encuadres más cerrados evitan que la escena se vea vacía.

7. Cascada Goðafoss
Goðafoss está en el norte de Islandia, cerca de la carretera circular, y se beneficia claramente de la latitud. Aquí las noches de invierno son más largas y la actividad de auroras suele ser más frecuente.
La forma curva de la cascada funciona muy bien de noche y aporta un primer plano claro incluso cuando la aurora no llena todo el cielo.
Al estar junto a la carretera, los faros de los coches pueden molestar. Aléjate de los vehículos y ten paciencia. En invierno revisa siempre el estado de las carreteras: el tiempo cambia rápido y el mejor plan de auroras es el que no implica conducir con tensión. Las actualizaciones de road.is son fundamentales aquí.

8. Zona del lago Mývatn
El lago Mývatn no es un único punto, sino una zona llena de opciones. Orillas de lago, campos de lava y paisajes geotérmicos te permiten moverte fácilmente según las nubes.
Hay poquísima contaminación lumínica, noches largas y muchos lugares donde parar y alejarse de luces artificiales. Si se nubla en un sitio, a menudo basta con conducir unos minutos para encontrar cielos despejados.
Evita las luces de hoteles y busca horizontes amplios. En noches muy frías, el vapor geotérmico puede cruzar la escena y darle un toque casi irreal. Mantén la distancia: el hielo, el viento y el terreno irregular hacen que todo sea más duro de lo que parece.

7 rincones menos conocidos y mucho más tranquilos
Estos lugares requieren más esfuerzo, eso es así. Están más lejos, son más solitarios y no siempre resultan cómodos. A cambio, tendrás cielos más oscuros, menos gente y una experiencia mucho más íntima.
1. Djúpalónssandur (Snæfellsnes)
Djúpalónssandur es una playa de cantos rodados negros dentro del Parque Nacional de Snæfellsjökull. Es salvaje, oscura y casi sin desarrollo humano.
Precisamente por eso funciona tan bien con auroras: incluso las más débiles destacan sobre las piedras negras y las texturas del paisaje. No hace falta un gran espectáculo para que impresione.
Trátalo como una caminata nocturna: llega antes de que anochezca, aprende el terreno y usa la linterna lo justo. El suelo es irregular y el océano engaña de noche. Apóyate en formas de lava, patrones de piedras o restos del naufragio, siempre lejos del mar.

2. Acantilados de Lóndrangar (Snæfellsnes)
Las agujas de basalto de Lóndrangar, antiguos tapones volcánicos, crean siluetas potentes bajo las auroras. De noche destacan muchísimo.
Es más tranquilo que otros puntos de Snæfellsnes y apenas hay luces alrededor. Los arcos de aurora sobre los acantilados se ven espectaculares.
El viento es el gran enemigo aquí. Quédate en los senderos, lejos de los bordes. Mejor pensar en las rocas como siluetas que intentar captar detalle. Si el trípode se mueve, bájalo, ponle peso y acorta la exposición. Mejor nítido que brillante y borroso.

3. Fiordos del Oeste
Los Fiordos del Oeste son la zona más aislada de Islandia. Muy poca gente, fiordos profundos y casi ninguna luz artificial. Cuando todo encaja, las auroras aquí se ven limpias y muy definidas.
La clave es no ir persiguiendo luces sin parar. Elige un alojamiento base y haz desplazamientos cortos a apartaderos oscuros con cielo abierto. Es más seguro y mucho menos estresante.
El estado de las carreteras es crítico, sobre todo en invierno. Consulta siempre road.is y no te metas en tormentas ni cierres. La mejor noche es la que termina sin problemas.

4. Costa de Strandir
Strandir es una costa remota al norte de Hólmavík, con granjas abandonadas y carreteras vacías. Aquí el cielo se siente enorme.
No hay apenas resplandor en el horizonte, así que incluso movimientos pequeños de la aurora se ven intensos y cercanos. El silencio es total.
No es un sitio para improvisar. Hay pocos servicios, el tiempo cambia rápido y la cobertura móvil puede desaparecer. Depósito lleno, equipo de emergencia y consulta previa en Safetravel.is son imprescindibles.

5. Borgarfjörður Eystri
Este fiordo del este de Islandia está rodeado de montañas que crean siluetas muy potentes y ayudan a cortar el viento.
Los fiordos del este a menudo se despejan cuando el sur y el oeste están cubiertos, y además reciben menos visitantes. Eso lo convierte en una gran alternativa.
Aléjate un poco del pueblo para evitar luces. Usa las curvas del fiordo y las montañas para enmarcar el cielo. En invierno, conduce con calma y utiliza solo apartaderos seguros.

6. Zona rural de Skagafjörður
Skagafjörður es un valle amplio y abierto en el noroeste del país. Justo lo que necesitas para ver auroras: horizontes enormes y casi ninguna luz artificial.
La nieve ilumina de forma natural el primer plano, lo que ayuda mucho en fotografía. Aquí incluso escenas sencillas funcionan genial.
Planifica bien combustible y alojamiento. Usa apartaderos seguros y vistas abiertas. Vallas, graneros y colinas suaves suelen funcionar mejor que primeros planos complicados.

7. Península de Reykjanes
Reykjanes es la forma más rápida de escapar de las luces de Reikiavik. En menos de una hora puedes estar en costas oscuras con lava, acantilados y paisajes geotérmicos.
Su gran ventaja es la flexibilidad: si el pronóstico mejora de repente, no necesitas grandes planes.
Aléjate de pueblos y del aeropuerto hasta notar el cielo oscuro, y busca horizontes abiertos hacia el océano. Aquí las condiciones cambian rápido, así que revisa alertas oficiales y Safetravel.is antes de salir.

Consultar el pronóstico de auroras
Antes de salir, revisa siempre el pronóstico del Servicio Meteorológico Islandés, que muestra tanto actividad de auroras como nubosidad.
La nubosidad es más importante que el índice KP. Un KP alto con nubes no sirve de nada. Un KP bajo con cielos despejados suele ser mejor. Mira primero el mapa de nubes y luego el de auroras.

Mejores horas para buscarlas
Lo más habitual es verlas entre las 22:00 y las 02:00, pero no es una regla fija. Las mejores auroras a veces aparecen cuando menos lo esperas.
Si el cielo está oscuro y despejado, merece la pena mirar siempre.
Abrigarse y hacer fotos
Estar quieto en Islandia enfría muy rápido. Vístete por capas, lleva cortavientos, buenas botas, guantes y algo para cubrir la cara.
Para fotos, mejor no complicarse: trípode, gran angular y enfoque manual. ISO entre 1600 y 3200 y exposiciones de 5 a 15 segundos, según lo rápido que se mueva la aurora. Si se mueve mucho, mejor acortar tiempos.

Conclusión
Islandia lo tiene todo para ver auroras: latitud, noches largas y paisajes abiertos y salvajes.
Da igual si estás junto a Jökulsárlón, bajo Kirkjufell o en una carretera solitaria de los Fiordos del Oeste. Cada lugar ofrece una experiencia distinta.
Combina sitios conocidos con otros más tranquilos, mantente flexible con el tiempo y prioriza siempre la seguridad. Cuando todo encaja, es algo que no se olvida.





