
Itinerario de 1 día por el Círculo de Diamante: ruta completa de invierno, paradas y consejos
El Círculo de Diamante es un recorrido circular de unos 250 km por el norte de Islandia que concentra en una sola jornada una barbaridad de paisajes: cascadas enormes, zonas geotermales echando vapor sin parar, cañones gigantes y un pequeño pueblo famoso por el avistamiento de ballenas. Las carreteras atraviesan terreno volcánico moldeado tanto por erupciones como por glaciares, así que el paisaje va cambiando constantemente a medida que avanzas.
Si lo comparas con el Círculo Dorado del sur, aquí suele haber bastante menos gente y un ambiente más remoto. La idea es parecida (un circuito con paradas imprescindibles), pero con menos autobuses turísticos y un punto más salvaje. Las cinco paradas principales son Goðafoss, el lago Mývatn, Dettifoss, el cañón de Ásbyrgi y Húsavík.
Se puede hacer en un día, pero no es precisamente relajado. Cuenta con unos 250 km y entre 3 y 4 horas de conducción “real”, más todo el tiempo que quieras dedicar a las visitas.
Esta es una ruta realista de un día en sentido horario saliendo de Akureyri, que es la base más práctica en el norte. Voy a centrarme en lo útil: dónde parar, cuánto tiempo dedicar y esos detalles que, en invierno, pueden marcar la diferencia entre un día redondo y uno complicado al volante.
Datos rápidos del Círculo de Diamante
El circuito completo ronda los 250 kilómetros (155 millas) si incluyes las paradas principales. Los tiempos de conducción pueden resultar engañosos. Sin paradas, el trayecto puede ser de 5 a 6 horas, pero esa no es la idea. Si realmente te bajas en los puntos clave, calcula más bien entre 8 y 10 horas en total.
Se puede hacer durante todo el año, pero el verano (de mayo a septiembre) es la opción más sencilla. Las carreteras suelen estar despejadas, los días son muy largos y los accesos se mantienen abiertos.
El invierno (de octubre a abril) es más exigente: nieve y hielo, menos horas de luz y cierres puntuales, especialmente en carreteras secundarias. El ejemplo más claro es la carretera del lado este hacia Dettifoss, que a menudo está cerrada.
La mayor parte del recorrido es por asfalto. La Ring Road (Ruta 1) es la columna vertebral, con desvíos hacia los distintos lugares de interés. La principal excepción es la Ruta 864 hacia Dettifoss por el lado este. Es de grava y suele cerrar en invierno. Si buscas una opción más fiable en esa época, lo recomendable es utilizar la Ruta 862 por el lado oeste.
La elección del coche importa. En verano, un 4x2 suele ser suficiente si te mantienes en las carreteras asfaltadas. En invierno, lo más recomendable es un 4x4 con neumáticos con clavos. El norte de Islandia puede tener tormentas repentinas, nieve acumulada por el viento y placas de hielo, y muchas compañías de alquiler exigen 4x4 en esa zona durante el invierno.
Para llegar, el aeropuerto más cercano es Akureyri (AEY), a unos 45 minutos de vuelo desde Reikiavik. La mayoría de los viajeros o bien vuelan a Akureyri y alquilan coche allí, o conducen desde Reikiavik como parte de un viaje más largo por la Ring Road (unas 5 horas hacia el norte por la Ruta 1).

Mapa y visión general de la ruta
Al tratarse de un circuito, puedes empezar en cualquier punto y hacerlo en el sentido que prefieras.
Una opción muy habitual es alojarse en Akureyri y recorrerlo en sentido horario, como plantea este itinerario.
En ese sentido, el orden suele ser: primero Goðafoss (la parada más cercana), después la zona del lago Mývatn, luego hacia el este hasta Dettifoss, después al norte, al cañón de Ásbyrgi, más tarde Húsavík y, finalmente, regreso hacia el oeste a Akureyri.
Este orden funciona bien porque empiezas con paradas sencillas y, poco a poco, te adentras en tramos más remotos.
Las carreteras principales que utilizarás son la Ring Road (Ruta 1), la Ruta 87 o 848 en la zona del lago Mývatn, la Ruta 862 para llegar a Dettifoss por el lado oeste (la opción más fiable en invierno), la Ruta 85 para enlazar Ásbyrgi y Húsavík y, por último, la Ruta 85/1 de vuelta a Akureyri.
Hay un detalle pequeño pero importante: descarga un mapa sin conexión antes de salir. Entre Mývatn y Dettifoss, es bastante habitual perder por completo la cobertura. Si tu aplicación necesita datos para cargar el mapa, podrías quedarte sin referencia. El modo sin conexión de Google Maps o aplicaciones como Maps.me resultan muy útiles en esta zona.
Itinerario de 1 día por el Círculo de Diamante (plan hora a hora en invierno)
Este plan asume que empiezas en julio desde Akureyri. En julio hay luz casi todo el día. El sol se pone cerca de medianoche, así que no vas apurado por la oscuridad como ocurre en invierno.Eso hace que el recorrido resulte mucho más llevadero. Puedes empezar más tarde si te apetece y aun así tendrás luz suficiente.
Los horarios que aparecen a continuación son simplemente una forma práctica de estructurar el día para que todo fluya bien.
Parada 1: cascada Goðafoss
Hora: 9:30–10:15 (45 minutos)
Goðafoss está justo al lado de la Ring Road, así que es una de las grandes cascadas más accesibles de Islandia.
El nombre significa “cascada de los dioses” y está ligado al momento en que Islandia adoptó el cristianismo, alrededor del año 1000. Según la tradición, el portavoz de la ley Þorgeir Ljósvetningagoði arrojó ídolos paganos a la cascada después de que el Alþingi (la asamblea nacional) decidiera la conversión del país.
La cascada tiene unos 30 metros de ancho y cae 12 metros formando una media luna bastante fotogénica. En invierno, el hielo que la rodea parece enmarcarla y la bruma se congela sobre las rocas cercanas. El río que la alimenta (Skjálfandafljót) fluye todo el año, así que incluso con frío el caudal sigue siendo constante.
Se puede ver desde ambos lados. La orilla este suele tener cafetería y baños (según la temporada), mientras que la orilla oeste ofrece vistas más amplias. Hay un puente peatonal río arriba que conecta ambas orillas si quieres recorrer las dos. En invierno, los caminos pueden estar resbaladizos, por lo que unos microcrampones o crampones resultan muy útiles.
Lo más práctico es centrarse en los miradores principales. Con 45 minutos tienes tiempo suficiente para ver ambos lados, hacer fotos y tomar un café si está abierto. La luz de la mañana en invierno es baja y suave, perfecta para la fotografía porque evita sombras duras.
El aparcamiento suele estar despejado en invierno y el paseo hasta los miradores es corto, pero las escaleras y plataformas de madera pueden estar heladas, así que conviene ir con cuidado.

Parada 2: lo mejor de la zona del lago Mývatn
Hora: 10:45–12:30 (1 hora y 45 minutos)
El lago Mývatn no es una parada rápida sin más. Es toda una zona con varios puntos volcánicos y geotermales bastante concentrados, así que puedes ver mucho sin apenas mover el coche. El lago se formó hace unos 2.300 años, durante una erupción en fisura de lava basáltica. La lava entró en contacto con terrenos húmedos; se produjeron explosiones de vapor y de ahí salió el paisaje tan peculiar que ves hoy.
Toda esta área está sobre la dorsal mesoatlántica, donde las placas norteamericana y euroasiática se están separando poco a poco. Si a eso le sumas el punto caliente volcánico que hay bajo Islandia, tienes actividad geotérmica constante. No es algo del pasado: el terreno aquí sigue muy vivo.

Hverir (Námaskarð)
Empieza por Hverir, también conocido como Námaskarð. Es una de las zonas geotermales más intensas de Islandia. Las fumarolas sueltan vapor sin parar, las pozas de barro hierven y el suelo está teñido de tonos naranjas, rojos y amarillos por el azufre y el hierro. El olor a azufre lo notas nada más bajar del coche y es fuerte.
Hay senderos señalizados y pasarelas de madera, y es importante no salirse. La capa superficial puede ser fina y debajo hay barro hirviendo. En invierno, el vapor se ve aún más denso con el frío, y el contraste entre la nieve y los respiraderos calientes resulta casi surrealista.
No necesitas demasiado tiempo aquí. Con 15–20 minutos puedes recorrer el circuito principal y ver lo más destacado.

Dimmuborgir (Campos de lava)
Después, acércate a Dimmuborgir. El nombre significa “castillos oscuros”, y cuando empiezas a caminar entre las formaciones entiendes por qué. Esta zona se formó cuando un lago de lava se vació y dejó atrás torres, arcos y estructuras que parecen cuevas. El folclore islandés dice que aquí viven trolls y los Yule Lads.
Hay varios senderos marcados. En invierno, lo más recomendable es hacer el recorrido corto llamado Church Circle, que lleva unos 20 minutos. La nieve cubre la lava negra y las formaciones destacan mucho más sobre el blanco. Es un paseo sencillo, aunque puede haber tramos con hielo.

Pseudocráteres de Skútustaðagígar
Si vas bien de tiempo, puedes acercarte a los pseudocráteres en la orilla sur del lago. Parecen cráteres volcánicos auténticos, pero no lo son. Se formaron cuando la lava avanzó sobre zonas húmedas y el vapor explotó hacia arriba creando estos conos sin conexión directa con una chimenea volcánica.
El paseo alrededor dura unos 10 minutos. Son interesantes desde el punto de vista geológico, pero visualmente no impactan tanto como Hverir o Dimmuborgir. Si necesitas recortar algo del plan, esta es la parada más fácil de eliminar.

Parada para comer
El pueblo de Reykjahlíð está en la orilla noreste del lago Mývatn. Hay un par de cafeterías y una pequeña tienda. Es el sitio más práctico para parar a comer algo sencillo: sopa caliente, un bocadillo, algo rápido. No esperes demasiada variedad.
Si estás pensando en añadir los Earth Lagoon Mývatn, están aquí. Funcionan con un concepto parecido al de la Blue Lagoon, aunque suelen estar menos masificados. La entrada ronda las 7.900 ISK (unos 58 euros) y necesitarás entre 30 y 60 minutos extra. En invierno, estar en agua caliente mientras cae nieve es una experiencia increíble. Pero ten en cuenta que te ajusta bastante el horario, así que solo compensa si puedes recortar tiempo en otro sitio.

Parada 3: Dettifoss y Selfoss (Parque Nacional Vatnajökull)
Hora: 13:15–14:15 (1 hora)
Dettifoss suele describirse como la cascada más potente de Europa en volumen de agua. Tiene 100 metros de ancho y una caída de 45 metros. El agua procede del Vatnajökull, el enorme glaciar islandés, y fluye por el río Jökulsá á Fjöllum dentro del Parque Nacional Vatnajökull. El color gris blanquecino se debe a los sedimentos glaciares que arrastra. Cuando te acercas, incluso se nota la vibración en el suelo.
En invierno, el hielo se acumula en los bordes y el agua pulverizada puede congelarse sobre las rocas y las barandillas. El caudal es menor que en pleno verano, pero la fuerza sigue siendo impresionante. El viento aquí puede soplar con ganas, y si viene hacia ti, te empapas rápido. Una buena chaqueta impermeable es imprescindible.
Accede por la Ruta 862 hasta el aparcamiento del lado oeste. Está asfaltada y se mantiene en invierno. Desde el parking hasta el mirador principal hay unos 10 minutos andando, en terreno bastante sencillo. En invierno puede haber hielo, así que los microcrampones vuelven a ser buena idea.
Selfoss está a aproximadamente 1 kilómetro río arriba. Mucha gente se la salta, pero si el sendero está en buenas condiciones, merece la pena. Es más ancha y con una caída más repartida, y muchos la prefieren para fotos porque se siente más abierta y menos “bruta” que Dettifoss.
Calcula entre 45 y 60 minutos en total. Primero visita Dettifoss y, si el terreno lo permite, camina hasta Selfoss. Si el sendero está cubierto de nieve o muy helado, mejor no forzar y quedarte en el mirador principal.
Hafragilsfoss queda más abajo, pero se accede por el lado este (Ruta 864), que en invierno suele estar cerrado. Mejor dejarla para otro viaje.
Aquí tampoco suele haber cobertura móvil. Revisa el estado de las carreteras y el tiempo antes de salir de Mývatn.
Parada 4: Cañón de Ásbyrgi
Hora: 14:45–15:30 (45 minutos)
Ásbyrgi es un enorme cañón con forma de herradura, de unos 3,5 kilómetros de largo y hasta 100 metros de profundidad. Se formó por inundaciones glaciares gigantescas hace miles de años, cuando el río Jökulsá á Fjöllum rompió presas de hielo y arrasó esta zona con una fuerza brutal.
También existe la versión mitológica: se dice que la forma corresponde a la huella del casco de Sleipnir, el caballo de ocho patas de Odín. La explicación geológica es más realista, pero la leyenda le da su encanto.
En invierno, el lugar se siente tranquilo y bastante aislado. Dentro hay un pequeño bosque, algo poco común en Islandia, y una laguna llamada Botnstjörn en la parte central.
Lo más sencillo es hacer el sendero corto hasta la laguna. Son unos 20–30 minutos de ida y vuelta y prácticamente llano. En invierno puede haber más nieve acumulada, así que es importante llevar botas impermeables.
Si vas justo de tiempo o el estado de la carretera te retrasa, esta es la parada más prescindible de las cinco principales. Es muy bonita, pero si necesitas ajustar el horario antes de que anochezca, puedes ir directamente a Húsavík.
El centro de visitantes (Gljúfrastofa), que forma parte del Parque Nacional Vatnajökull, puede estar cerrado en invierno, aunque el aparcamiento y los senderos principales suelen seguir accesibles.

Parada 5: Húsavík
Hora: 16:00–17:00 (1 hora)
Húsavík está a orillas de la bahía de Skjálfandi y es conocida como la capital islandesa del avistamiento de ballenas. En verano (de mayo a septiembre) es habitual ver ballenas jorobadas, rorcuales aliblancos y delfines de pico blanco. A veces también aparecen orcas e incluso ballenas azules. En invierno se organizan salidas puntuales, pero conviene reservar y confirmar condiciones.
Las excursiones duran entre 2 y 3 horas y cuestan alrededor de 13.990 ISK (unos 100 euros). No encajan demasiado bien en este plan de un día, salvo que ajustes bastante el resto. Si el avistamiento es tu prioridad, tendrás que organizar la jornada en torno al horario de salida y probablemente prescindir de Ásbyrgi.
Si no haces excursión, dedica aproximadamente una hora a pasear por el pueblo. El puerto, con sus barcos de colores y las casas de madera frente a las montañas, invita a caminar sin prisa.
Puedes visitar el Museo de la Ballena de Húsavík. La entrada cuesta 2.650 ISK (unos 12 euros) y la visita dura unos 30 minutos. Explica tanto la biología de las ballenas como la historia de la caza en Islandia.
Otra opción es GeoSea, los baños termales de agua marina situados sobre un acantilado con vistas al océano. La entrada cuesta 7.490 ISK (unos 55 euros). Las piscinas tipo infinity frente a la bahía son una manera fantástica de cerrar el día, especialmente en invierno. Si decides ir, calcula entre 45 y 60 minutos.
Después de Húsavík, regresa a Akureyri por la Ruta 85 enlazando con la Ruta 1. Son unos 75 kilómetros y aproximadamente 1 hora de conducción. Si sales hacia las 17:00 en invierno, estarás de vuelta alrededor de las 18:00, todavía con algo de luz para pasear por Akureyri.

Paradas menos conocidas en el Círculo de Diamante
Si te sobra algo de tiempo (o si repites por la zona), hay varios sitios que no siempre salen en los itinerarios básicos y que merece la pena tener en cuenta.
Cueva de Grjótagjá
Grjótagjá es una pequeña cueva de lava cerca de Mývatn con una poza termal en su interior. Mucha gente la conoce por Juego de Tronos, pero hoy en día el agua suele estar demasiado caliente como para bañarse. La temperatura cambia, pero ya no es un sitio seguro para meterse.
Aun así, es muy curiosa. En invierno, la entrada suele estar rodeada de nieve, y cuando bajas te encuentras con ese agua azul intenso dentro de una cueva oscura de lava. Es una visita muy rápida, unos 10 minutos, así que es fácil de encajar si pasas por allí.

Hljóðaklettar (Echo Cliffs)
Hljóðaklettar está en la zona del cañón de Jökulsárgljúfur, cerca de Dettifoss. Las formaciones rocosas aquí son de las que te dejan mirando un rato: columnas de basalto retorcidas y moldeadas por antiguas inundaciones glaciares que han creado patrones casi geométricos.
El nombre significa “acantilados del eco”, porque el sonido rebota de forma curiosa entre las paredes. Supone un pequeño desvío desde la Ruta 862 y requiere más tiempo, así que no es lo ideal si vas con el día muy justo. Pero si te gusta la geología o la fotografía, es una parada con mucho carácter.

Sistema volcánico de Krafla
Krafla está muy cerca de Mývatn e incluye el campo de lava de Leirhnjúkur y el cráter Viti.
En Leirhnjúkur puedes caminar sobre lava relativamente reciente, de erupciones de los años 80. Aún hay respiraderos activos y depósitos minerales de colores. Da la sensación de que el paisaje sigue “en proceso”, no de que sea algo antiguo y estático. Los senderos están marcados, pero necesitas tiempo si decides añadirlo.
Viti es un cráter con un lago azul muy llamativo en el interior. Se puede rodear en unos 20 minutos. Entre Leirhnjúkur y Viti puedes sumar fácilmente entre 1 y 2 horas extra a tu parada en Mývatn.

Península de Tjörnes
Al norte de Húsavík se extiende la península de Tjörnes, mucho más tranquila y menos visitada.
Aquí encontrarás acantilados junto al mar, capas de fósiles visibles en la roca y, en verano, aves marinas como los frailecillos.
Si no vas con prisas y el día está despejado, el simple paseo en coche por la costa ya compensa.

Consejos prácticos para hacer el Círculo de Diamante en un día
El norte de Islandia no es el mejor lugar para improvisar, sobre todo en invierno. El tiempo cambia rápido y las carreteras también, así que ir preparado marca la diferencia.
Estado de las carreteras
Antes de salir por la mañana, consulta road.is. Ahí puedes ver el estado actualizado de las carreteras, posibles cierres y cámaras en directo. También puedes llamar al 1777 para información grabada o echar un vistazo a umferdin.is para ver el tráfico en tiempo real.
En invierno es habitual encontrar nieve y hielo en la Ruta 1, la Ruta 85 y la Ruta 862. La Ruta 864 (lado este de Dettifoss) es de grava y suele cerrar según la temporada.
Las F-roads (carreteras de montaña) permanecen cerradas en invierno y, además, no está permitido circular por ellas en esa época.
Respeta los límites de velocidad: 90 km/h en asfalto y 80 km/h en grava, aunque con nieve seguramente irás más despacio. En zonas abiertas, como cerca de Dettifoss, las ráfagas de viento pueden ser fuertes. Y sí, las ovejas pueden cruzarse en la carretera incluso en meses fríos.

Tiempo y horas de luz
El clima en el norte es impredecible. En febrero, por ejemplo, las temperaturas suelen moverse entre -5 °C y 5 °C, pero el viento hace que la sensación térmica sea bastante más baja.
Consulta vedur.is (la oficina meteorológica islandesa) para ver la previsión y también la actividad de auroras boreales.
En pleno invierno solo tendrás unas 8 o 9 horas de luz. Conviene salir pronto, sobre las 8:00–8:30, para aprovechar el día. En verano es justo lo contrario: en junio puede haber claridad casi hasta medianoche.m p
Vístete por capas: una térmica pegada al cuerpo, una capa intermedia tipo forro o plumas ligero y una capa exterior impermeable. Añade guantes, gorro y botas impermeables.
Lleva también un pequeño kit de emergencia en el coche: manta, algo de comida, agua y cargador para el móvil. Si surge algún retraso, lo agradecerás.

Gasolina y comida
Encontrarás gasolineras en Akureyri (varias de N1 y Orkan), en Reykjahlíð cerca de Mývatn y en Húsavík. En Dettifoss y Ásbyrgi no hay nada.
Una buena costumbre es repostar cuando llegues a medio depósito. El combustible suele costar entre 200 y 300 ISK por litro (aproximadamente entre 1,40 y 2,10 dólares).
Las opciones para comer son limitadas. Lleva algo de picar y agua desde Akureyri. Reykjahlíð tiene algunas cafeterías y una pequeña tienda. Húsavík dispone de restaurantes y de un supermercado.

Qué meter en la maleta
En invierno: chaqueta y pantalón impermeables, microcrampones o crampones para senderos helados, guantes aislantes, calcetines de lana, capas térmicas, botas impermeables, gafas de sol (el reflejo en la nieve es fuerte) y, si quieres, un termo con algo caliente.
En cualquier época: mapas sin conexión descargados, batería externa para el móvil, cámara protegida frente a salpicaduras (en Dettifoss el spray es considerable), kit de emergencia y cargador para el coche.

Mejor momento para recorrer el Círculo de Diamante
El verano (junio a agosto) es la época más cómoda para hacer el circuito. Las carreteras suelen estar despejadas, hay más de 20 horas de luz y todos los accesos permanecen abiertos. Las temperaturas suelen rondar entre 10 y 15 °C.
Julio y agosto son los meses con más visitantes, especialmente en Goðafoss y Dettifoss.
Mayo y septiembre, como meses intermedios, son una buena opción si buscas menos gente y condiciones todavía bastante buenas. En septiembre puedes coincidir con colores otoñales y las primeras auroras.
El invierno (octubre a abril) es precioso, pero más exigente. La nieve transforma el paisaje, hay posibilidad de ver auroras y el turismo baja bastante.
Eso sí, tendrás entre 6 y 9 horas de luz, carreteras con hielo y posibles cierres según el mes. Necesitas sentirte cómodo conduciendo en invierno y estar dispuesto a adaptar el plan.
La primavera (de abril a mayo) es algo imprevisible. Algunos años sigue pareciendo invierno; otros, la nieve desaparece antes. Lo bueno es que la luz aumenta rápido y las carreteras mejoran a medida que suben las temperaturas.

¿Da tiempo a hacer el Círculo de Diamante en un día?
Sí, se puede hacer en un solo día… siempre que vayas con el plan claro y asumas que será una jornada movidita. Te dará tiempo a ver las cinco paradas principales y a llevarte una buena impresión del norte de Islandia.
Eso sí, prepara un día largo: entre 8 y 10 horas fácilmente. Es totalmente factible, pero no es para tomárselo con calma absoluta.
En verano todo encaja mucho mejor. Hay luz de sobra y las carreteras suelen estar en buen estado. En invierno el margen es más justo y, si el tiempo se complica, puede sentirse algo apretado. Si hay cierres o cambia el tiempo de golpe, quizá tengas que saltarte alguna parada o modificar el recorrido.
Si puedes dedicarle dos días, la experiencia gana mucho. Por ejemplo:
Día 1: Goðafoss y toda la zona de Mývatn, durmiendo por Reykjahlíð.
Día 2: Dettifoss, Ásbyrgi y Húsavík, y vuelta a Akureyri.
Con ese ritmo todo se disfruta bastante más y sin estar mirando el reloj constantemente.
Con tres días ya puedes tomártelo en serio: hacer más senderos (Krafla, el borde del cañón de Ásbyrgi, Hljóðaklettar), pasar tiempo de verdad en baños termales o recorrer con calma la península de Tjörnes. Dejas de “ir tachando imprescindibles” y empiezas a explorar con más profundidad.
Si estás haciendo la Ring Road completa, encajar dos días para el Círculo de Diamante funciona muy bien dentro de un viaje de una semana por Islandia.

Conclusión
El Círculo de Diamante reúne una variedad enorme de paisajes en un solo recorrido. En un mismo día puedes plantarte frente a cascadas que rugen con fuerza, caminar por zonas donde el vapor sale directamente de la tierra, asomarte a un cañón moldeado por inundaciones colosales y terminar la tarde en un pequeño puerto mirando hacia el Ártico.
Un día basta para ver lo imprescindible, pero es intenso. Si no te importa madrugar, mantener un ritmo constante y —si viajas en invierno— conducir con cabeza, puedes cubrir las cinco grandes paradas y disfrutarlas de verdad.







